Conversaciones con el tío Gilberto (I)
Ahora entiendo el que un hombre de la mente, de los logros y de la limpieza de Gilberto Valenzuela, se le ignore no sólo en la historia de México, sino en la de su propio estado, que en fin, fue el gran “enemigo de la revolución” al rebelarse contra Calles en su Plan Hermosillo y, aun cuando fracasara en su intento de rescatar la patria de la ruta que nos llevó a ésta encrucijada, con esa visión profética que lo caracterizaba, muy claramente dibujó el futuro de México….que hoy se ha convertido en nuestro devorador presente, y lo más triste, no se mira algún mecánico que destrabe la oxidada maquinaria.
Estimados Amigos:
Ante la grave paralización del país y el extravío de nuestros líderes, más que sentir optimismo, debemos seriamente preocuparnos por este 2012 que ya nos acecha amenazante. Pienso ha llegado la hora de seriamente revisar nuestra triste historia… para cambiarla.
Uno de los hombres que yo más he admirado, fue mi tío Gilberto Valenzuela, el número dos en la lista de 16 hermanos sahuaripeños en la cual mi padre era el 15. Siendo unos 20 años mayor que mi padre quien perdiera al suyo poco después de nacer, durante toda su vida fungió como el símbolo que forjara sus valores, su personalidad y su conducta, la función más importante de un verdadero padre. Ello me afectaría directamente pues la responsabilidad de ser su hijo, en muchas ocasiones se convirtió en una carga demasiado pesada la cual, con humildad acepto, a veces no pude sostener.
¿Eres de izquierda o derecha? (II)
Países como México no requieren de constructores, requieren demoledores de esas estructuras a través de las cuales el gobierno siempre escoge ganadores y perdedores.
Creo que para nadie es un secreto, mi admiración por el intelecto de Juan Francisco González Iñigo, Kiko para sus amigos y para los más íntimos, El Cabezón. Sin embargo, después de la tremenda regañada que me dedica en su LUPA 72, no me queda mas que defenderme peleando al counter, técnica que utilizaba con maestría el gran Mantequilla Nápoles, recibiendo en lugar de agredir.
Inicia la pela señalando mi estilo de escritura apabullador, apasionado, palabras atropelladas, sin reposo y difícil de entender. Le quiero recordar a Kiko, que no soy escritor ni periodista, soy solo un vaquero con opiniones y las aviento igual que amansaba las mulas sierreñas: Apabullándolas, atropellándolas, rayándoles las espuelas en las paletas, y si así no se atrincaban, seguían los reatazos desde las corvas hasta el incuentro, pa doblarlas jaladas con una jáquima de cola de toruno, torcida con tarabilla.
¿Eres de izquierda o derecha?
En México se rechaza con histeria el ropaje que aproxime hacia el rumbo de la derecha puesto que, ahora es “cool” identificarse centro-izquierda y los más atrevidos afirman: yo radico en el centro-neutro.
Desde que tengo uso de razón, he tenido que enfrentar la jeroglífica situación de interpretar los manoseados conceptos de izquierda—derecha. Pero ahora que, ante la algarabía de un senil Fidel Castro, la izquierda versión maraca, tequila y tango cabalga con por toda América Latina, en México se rechaza con histeria el ropaje que aproxime hacia el rumbo de la derecha puesto que, ahora es “cool” identificarse centro-izquierda y los más atrevidos afirman; yo radico en el centro… neutro.
En México hay muy pocos políticos que admire y el universo se reduce, cuando estos se describen como miembros de ese espectro izquierdista blandiendo la cimitarra por el infeliz mundo subdesarrollado. Sin embargo, hay dos en esa caponera que verdaderamente me cautivan: Porfirio Muñoz Ledo y Demetrio Sodi de la Tijera. Pero cada vez que tengo oportunidad de escuchar la expresión de sus ideas me pregunto ¿realmente es izquierda?
Pero tratemos de aclarar los conceptos de esta geometría política. Las etiquetas izquierda—derecha tuvieron su origen en la revolución francesa cuando, en el parlamento, los miembros que pretendían mantener el régimen monárquico, explotador y feudal, ocupaban el lado derecho del recinto. Los que luchaban por el cambio con el grito libertad, igualdad, fraternidad para abolir la monarquía, el feudalismo y formar una republica, ocupaban el lado izquierdo del estadio.
¡Porqué soy liberal!

No existe en toda América Latina un país más estatista que México
CARTA A MI AMIGO GABRIEL BORAGINA
Estimado Gabi:
Hace días nos hiciste una intrigante pregunta: ¿Cuál es la situación del liberalismo en México? En primer lugar te quiero decir que, en mi opinión, no existe en toda América Latina un país más estatista que México. ¿Por qué? Tal vez porque nunca nos deshicimos del virreinato pues, con el PRI en el poder, durante casi un siglo tuvimos siempre un Rey sexenal, sostenido con la complicidad de los poderosos y la sumisión de los "débiles," al que jamás se le podía cuestionar.
Voy a tratar de responder platicándote mi historia. Mi padre se educó en Europa, habiendo partido a mediados de los años 20 cuando se trataba de esculpir el futuro del país a través de una revolución liberal. Regresó a finales de los años 30, cuando ese futuro había sido ya definido por el grupo que lo mantuvo oprimido más de 70 años. Mi padre, hasta su muerte, no hubo día que no afirmara: "Me debería de haber quedado en Europa, este es el país de la irresponsabilidad, la falta de respeto, de la improvisación, el del dame, dame y que te mantenga el gobierno."
Aztecas vs Griegos (II)
Ricardo Valenzuela

Lo que sí ataco con los pelos en la mano, ahí tenemos a Oaxaca, son nuestros fatales sistemas de educación pública y el ignorarlos, o, alabarlos, es una grave irresponsabilidad.
Desde que escribo editoriales, he tenido infinidad de satisfacciones de parte de lectores. Pero igualmente he sido blanco de severos ataques y, sobre todo, agresiones fuera de contexto las que identifico, en su mayoría, producto de interpretaciones equivocadas de mis exposiciones.
Sin embargo, mi último escrito titulado, Aztecas vs. Griegos, ha provocado una reacción que no tiene antecedentes. Mientras muchas personas me comunicaban vivir esa problemática con hijos portadores de coeficientes intelectuales superiores, al no contar con programas para atender sus especiales requerimientos, ante su impotencia se llegan a convertir en casos realmente preocupantes.
Pero, surgía otra ola viajando desde los insultos hasta la cancelación de mi columna en ciertos medios. Sin embargo, tuve una agresiva respuesta que pienso sintetiza las olas de ofendidos. Esta persona, inicia tachándome de racista porque me refiero a Hugo Chávez y Evo Morales como miembros de un especial zoológico. Pero su reclamo no es que los haya seleccionado por sus barrabasadas, sino, según interpreta, por su apariencia indígena. A este ofendido, que no me conoce, le pregunto ¿Cómo sabe si yo también soy propietario de una fisonomía similar?
Me acusa luego de clasista y antimexicanista al, según él, agredir la rica cultura de los Aztecas como la bella tradición Náhuatl. Procede con una severa agresión a mi “ignorancia” ante el concepto de igualdad parido por la Revolución Francesa. Continúa con una apasionada defensa de nuestros sistemas de educación pública puesto que, en su opinión, injustamente los llego a degradar. Cierra con una interminable perorata que lo único logrado, es sencillamente reforzar los argumentos del escrito y mi creencia que, subdesarrollo es un estado mental.
A mi agresivo crítico le digo: “Pa qué dar tantos brincos con un suelo tan parejo.” Lo que yo expongo es muy sencillo. Estudios científicos nos demuestran que el 10% de la población mundial es propietaria de un IQ de 120 puntos o más. Es decir, el 10% de la población de México, EU, Irak, Sierra Leona etc, portan esos niveles intelectuales. No afirmo el que solamente pobladores del primer mundo, los blancos altos, guapos y ricos sean los agraciados. Tampoco el que los residentes de las Lomas de Chapultepec entran a este Olimpo, pero luego prohibido para los moradores de Tepito. Esto si es parejo y entran todos.
De ninguna forma he agredido la cultura de nuestros indígenas, pero es obvio que no se puede comparar con otra que produjo pensadores como Sócrates, Platón, o Aristóteles, la primera cultura en el uso de la razón y dieran vida a la ley natural. Lo que sí ataco con los pelos en la mano, ahí tenemos a Oaxaca, son nuestros fatales sistemas de educación pública y el ignorarlos, o, alabarlos, es una grave irresponsabilidad pues la mayoría de sus retoños, parece que los amansó mi compadre Guaquila en medio de un espinoso chirahual.
Cuando me refiero a la Revolución Francesa y su aborto, el igualitarismo, es sencillamente exponer su diferencia con el producto de otra revolución de la misma era: La independencia de los EU. La diferencia fue el fracaso de los franceses tratando de formar una sociedad igualitaria en resultados, mientras que en los EU surgía una de igualdad de oportunidades y, sobre todo, de libertad e igualdad ante la ley calificada a base de meritocracia. El resultado en Francia fue la emergencia del diabólico Imperio de Napoleón, en los EU el milagro del siglo XIX y el país más rico y poderoso del mundo.
Siendo un joven banquero, recibí un entrenamiento especial en Bank of America. El programa incluía una estancia en la sucursal estrella del sistema situada en Los Ángeles. Jamás imaginé las lecciones que recibiría de parte de su gerente, Frank Gold. Después de semanas atestiguando la inusual forma en que este hombre manejaba la enorme oficina, me atreví a preguntarle. Frank, siendo el mejor gerente del banco ¿Por qué no has llegado a niveles directivos? Me mira con intensidad y procede: “Mira Ricardo, uno de los grandes secretos de la vida, es llegar a conocer nuestras capacidades y, en especial, con humildad nuestras limitaciones.”
Continúa: “Los seres humanos tenemos una ambición natural pero, por desgracia, no la conectamos a nuestras capacidades y limitaciones. Lo que entonces sucede es que infinidad de gente, valiéndose de fuerzas ajenas a esas capacidades, arriban a posiciones que no merecen provocando fatales consecuencias. Estoy conciente de ser uno de los mejores gerentes, pero igualmente estoy muy conciente de no tener las herramientas para, arribando a los altos niveles directivos, desarrollar mis responsabilidades con la eficacia que se requiere.”
El autor Henry Wells, señala los factores que cincelan la cultura de los mexicanos y, en su opinión, el más importante es un deformado concepto de dignidad. Ello se manifiesta en la idea de un valor intrínseco de la persona totalmente desconectado de méritos, derechos, obligaciones y, en especial, del batirse en un mercado libre de igualdad ante la ley y de oportunidades. Ello ha provocado una sociedad que, como el golf, se trata de emparejar a todos a base de “handycaps,” pero otorgados por los herederos del estado virreinal a su conveniencia.
Pero hay otro ángulo aun más triste del problema. Al fallecer mi madre, ante la negativa de mi padre de cambiar su residencia, contratamos un joven para acompañarlo. Mi padre empezó a dirigirse a él en francés y, ante el asombro de todos, a los pocos meses dominaba el idioma. Además, cada vez que yo incursionaba a Hermosillo, me acosaba con preguntas de todos los temas. Lo empecé a refaccionar con libros y puedo asegurar, exhibiendo una mente inquisitiva y brillante, se convirtió en verdadero experto en ciencias como economía, filosofía, historia, etc. Pero ¿Qué sucedió con él a la muerte de mi padre? Nadie lo sabe.
El mensaje es muy sencillo, no todos portamos material para ganar un premio Nobel, encontrar la cura para el cáncer o ser el cuarto bat de los Yankees de Nueva York. Entonces, identifiquemos a quienes lo tienen para darles las herramientas y, asumiendo un especial compromiso, hagan de ellas su mejor uso, pero algo muy importante, no a costa de sacrificar a los que lo carecen.
¿Dónde están esos superdotados? En todas partes. En la sierra, en la ciudad, en las tribus, en los barrios humildes y de clase alta. No los desperdiciemos manteniéndolos en el mismo reparo con el resto de la arriada. Y a mi agresivo crítico: “No te desgorretes Vidal que ya agarramos la cuesta baja.”
¿Aztecas vs Griegos?
RICARDO VALENZUELA
La humanidad, en su larga rebelión en contra de las monarquías y sus herederos, ha llevado el ancestral concepto de igualdad a niveles que el supremo objetivo de justicia y oportunidad ha mutado arribando a ese fatal igualitarismo.

En esta era de un progresismo desbocado personificado en figuras como Hugo Chávez, Evo Morales y el resto del zoológico, el historiador, Charles Murray, quien escandalizara al mundo con la publicación de su libro, The Bell Curve, luego de agredir el igualitarismo nacido en un mal parto de la Revolución Francesa, de nuevo provoca controversia publicado un escrito en el WSJ con sugestivo título; Aztecas VS Griegos.
La humanidad, en su larga rebelión en contra de las monarquías y sus herederos, ha llevado el ancestral concepto de igualdad a niveles que el supremo objetivo de justicia y oportunidad ha mutado arribando a ese fatal igualitarismo cuyo moderno ejecutor, ahora, es el aparato gubernamental enterrando la recompensa de acuerdo a esfuerzo y habilidades, ejercidos en el campo parejo de competencia abierta para todos.
Murray se ubica en el centro del huracán afirmando los seres humanos somos diferentes y, por lo mismo, requerimos diferentes tratamientos y producimos resultados igualmente diferentes. Pasa a definir un pequeño porcentaje de la población mundial que porta un coeficiente intelectual (IQ) de más de 120 puntos, a los cuales etiqueta como “intelectualmente favorecidos.” Es decir, menos del 10% de la población mundial es intelectualmente superior.
TEMPESTADES DEL ALMA
Ricardo Valenzuela
Perdí el compás en la violencia
De esta tempestad y su fiereza
Perdí las velas de mi fortaleza
He perdido hasta congruencia
Este mar provoca mi demencia
Sin brújula ya siento sentencia
Y me grito no existe la ausencia
Es solo transitar nueva jornada
Una vida que siento destrozada
Para caminarla sin tu presencia
Es en la vida perder la inocencia
Es aceptar algo se ha extinguido
Nunca me di cuenta había vivido
Fuera de mi nublada conciencia
Ciega realidad de la inconciencia
Pero todavía tengo la referencia
De lo que no supe había perdido
Nunca lo había enviado al olvido
Aun en soledad siento tu esencia
La historia requería de sentencia
Y sigue fluyendo con frecuencia
Aquella fuerza que me conducía
Potencia que por fin me liberaría
Con ella finalmente yo convertía
Mi vida confusa en la coherencia
La vida iniciada en la confluencia
De caminos inseguros sin certeza
Pero siempre esa hermosa sutileza
Me señaló la ruta de esa diferencia
Pues era la única hacia la excelencia
Tu seguirás siendo esa pertenencia
De mi lucha que será a perpetuidad
Tu le diste luz a mi negra oscuridad
Fuiste sol, camino y mi providencia
Mi jueza perdonando sin penitencia
Y aún lejos tú serás en mi existencia
Motivo de vida, raíz de una dinastía
El manantial que sediento me saciaría
Mi historia, mi destino, y procedencia
Ocupante de mi mente con frecuencia
La señal de mi alma para su solvencia
Mi absolución y mi única congruencia
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