Ricardo Valenzuela Torres
Una negra borrasca cubre al mundo en estos momentos en medio de la cual, el tema de moda, sin lugar a dudas, es el divorcio inglés de la Union Europea. Se manejan infinidad de argumentos para entender y justificar la decisión de los británicos, pero, en el vasto ramillete presentado, tal vez el más poderoso sea el pavor de los britanicos a esa avalancha de inmigrantes provenientes del medio oriente, que ya han tomado control de regiones claves de Europa como es la capital política de la UE, Bruselas.
Hace unos días Turquía sufrió el último atentado terrorista de parte de esos demonios con etiqueta de ISIS, dejando un baño de sangre en el aeropuerto de su bella capital, Estambul. Este acto de cobardía afecta de forma especial a los EU cuando, hace solo unas semanas, sufriera el ataque de Orlando cobrando casi 50 vidas. Estos eventos invaden la conciencia de los estadounidenses para dar aún más fuerza a un movimiento antiinmigrante ya muy popular y, en especial, apunta sus baterías hacia la frontera México—EU
La frontera entre México y Estados Unidos es una de las zonas más excitantes y de mayor potencial del mundo. Sin embargo, esta franja se ha convertido en fuente de un serio conflicto que cada día asume proporciones más graves, amenazantes, y de nuevo nos muestra la perniciosa intervención de los gobiernos del mundo.


