El mismo Díaz declaraba: "En los EU la democracia funciona porque, una vez que el presidente es electo, todos se suman y lo apoyan. En México todos se suman de inmediato, para quitarlo."
Inicié las visitas a casa de mi tío, aunque durante las primeras, con el nerviosismo de todavía no haber asegurado un trabajo que me interesara, me resultaba difícil el concentrarme y aprovechar de esa forma los torrentes de sabiduría de ese gran hombre. Sin embargo, como el mismo Don Gilberto lo develara, finalmente Banco de Comercio me daba la oportunidad, no solo de un trabajo, sino de pasar a formar parte de las filas de su grupo elite conocido como; Desarrollo de Ejecutivos. Con esa noticia me presenté a la siguiente reunión la cual mi tío recibía con alegría pero como el mismo lo manifestaba con su; lo sabía—sin sorpresa.
Cuéntame de tu vida en Sahuaripa tío, le pido esa tarde. Me mira con algo de sorpresa e inicia. Mira hijo, me dice, yo nací a finales del siglo pasado en un México totalmente controlado por el Porfirismo después de largas guerras que azotaron al país durante todo el siglo XIX. Nuestra guerra de independencia fue muy diferente a la de los EU y, queramos o no, somos vecinos y siempre existirán las comparaciones de ambos bandos, los que admiran y los que odian a ese país. Porfirio Díaz llegaba al poder luego de años de caos y desorden, de invasiones de parte de Francia, los mismos EU, de una bacanal política que llevó a Santana a ocupar la presidencia durante 11 veces y, ya sabemos, a perder la mitad del territorio.



