Ricardo Valenzuela
Clint Eastwood, uno de los actores, director, emprendedor, más exitosos de Hollowood, a pesar de no tener la bendición de los sacerdotes infernales de ese lugar, ha podido, no solo sobrevivir, sino escribir una de las historias más exitosas de esa complicada e inmoral industria que lo identifica, no solo grande en su profesión, sino identifica también la grandeza de su libertad, individualidad, de sus ideas liberatorias. Hace unos meses cimbraría ese infierno, no solo dando su apoyo a Trump, sino enviando este mensaje acerca de Obama.
“Obama es el mayor engaño de la historia jamás perpetrado contra el pueblo estadounidense. Nos vendieron un producto de elegante empaquetado que, supuestamente, contenía un “gran salvador” quien, al caminar, emitía una luz tan potente que iluminaría todo nuestro entorno para que lo apreciáramos en toda su magnitud. Pero, llegará ese día en que nos demos cuenta de las trágicas heridas que, con una clara intención, ese hombre ha causado al pais y el sanarlas deberá ser un largo calvario con una pesada cruz que cargarán generaciones presentes y futuras”.
