Los nuevos intelectuales billonarios y comunistas

Ricardo Valenzuela

 

 A finales de los años 60, siendo estudiantes en el Tec. de Monterrey, dos amigos y yo alegremente nos dirigíamos a nuestra tierra a pasar las vacaciones de Navidad siguiendo en auto la ruta tradicional de siempre. De Monterrey a Laredo, Texas, para luego tomar la carretera que, a través de Texas, Nuevo México y Arizona, bordeaba la línea divisoria entre los dos países hasta llegar a Nogales y penetrar Sonora. Una jornada de 24 horas sin detenernos. 

El primer día del viaje anochecía cuando llegamos a un pueblo de Texas. Allí decidíamos hacer una escala para cenar y escogimos un restaurant que nos pareció agradable. Tomamos una mesa y fue cuando nos dimos cuenta de un gran letrero que rezaba: “No se admite negros ni mexicanos”. Pero lejos de sentirnos ofendidos o temerosos nos provocaba una risa incontrolable. Mis dos compañeros, curiosamente, ambos cargaban el sobrenombre de “chino”. Uno de ellos riendo me dice: “No hay problema, tu pareces gringo y no dice nada de los chinos”. Ordenamos y luego de consumir la cena nos retiramos sin incidentes.

LA TRAGEDIA DEL PRINCIPE HARRY

 

SE ADELANTAN LAS BATALLAS DE VENEZUELA Y BRASIL

 

HAY QUE RESPETAR A LAS MUJERES

Ricardo Valenzuela

 May be an image of horse and pants

Me enseñaron a respetar las mujeres

Porque eran los pilares de la sociedad

Por su toque de dulzura y su serenidad

Por lo importante de sagrados deberes

La compañera ideal en tus atardeceres

 

Que serían consuelo cuando sufrieres

Porque eran piadosas por nacimiento

Y nunca deberían ser solo ornamento

De mis bellas pinturas serían pinceles

La que me recordara yo tengo poderes

 

Que serían gran seguro en el porvenir

Gran consuelo en este penoso calvario

La defensa contra cualquier adversario

Y generarían un valor sin mucho pedir

Siempre aportarían con su dulce exigir

 

Siempre serían luz y la buena fortuna

Solo con sus actos y su altiva presencia

Sería garantía no solo bella apariencia

Y debían ser originarias de buena cuna

Residentes de Tacupeto la ideal comuna

 

Debian representar la gran moralidad

Y siempre con su entrega y su devoción

Debía ser cimiento de una gran filiación

Y construir una vida feliz a perpetuidad

Panorama de luz brillante con serenidad

 

Pero no me advirtieron de una corriente

Esa fiera manada de mulas tan horrible

Con el lomo lleno de chollas tan temible

Las que llegan para destruir totalmente

Ciudades dejando al hombre decadente

 

Pero sabemos en realidad son cadenas

Parte de un gran destructor permanente

Y todo demuelen para dejarlo decadente

Y al ver su destrucción no rezan novenas

No son monjas y más fieras que colmenas

 

He conocido la mula más agresiva y letal

La mas grande de todas esas predatorias

La más desbocada de todas esas escorias

Su rabia indica insatisfecha en lo sexual

Lo que provoca esa psicosis sea anormal

 

Mula lazada de las verijas y gran amargura

Sale de su mogote furiosa muy compungida

Por sus desriendados ataques es tan temida

Mula mal amansada que no hay compostura

Afilé mis espuelas le voy a echar la montura

 

Con un tapojos de cuero viejo se asegura

Echarle la silla, levantar tapojos y la reata

Chillando por las orejas de la mula ingrata

Con un bozal de alambre le daré la postura

Y que agarre un buen paso y deje su locura

Si la silla le saca mataduras será su tortura

LA GUILLOTINA SE ACERCA AL PEJE

 

FRANCIA SIGUE ARDIENDO HACIA SU DESTRUCCION


LULA SE ROBA LA PRESIDENCIA DE BRASIL FRENTE AL MUNDO

 

EL GRAN NEGOCIO DE LA POBREZA

 

FRAUDE EN BRASIL

 

LA GUILLOTINA QUE AMENAZA A MEXICO

Ricardo Valenzuela 

Et tu, Brute? - Wikipedia 

“Conocimiento lo puede tener cualquiera, pero el arte de pensar es un regalo de la naturaleza no usado”. 

                                              Emperador Federico II 

Acudiendo a uno de mis pasatiempos favoritos de leer frases interesantes, hace unos dias me encontré con una de Alvin Toffer que me dejara verdaderamente pensativo: “Los analfabetos del siglo XXI no serán los que no sepan leer ni escribir, sino los que no sepan pensar para aprender, desaprender y volver aprender”. Es decir, el acumular datos, estadísticas, fórmulas, mandamientos, es una actividad inútil si la maquinaria que los debe utilizar, al no haber aprendido cómo, pasan a ser lo inservible. Me explotaría el cerebro señalando el problema de la humanidad y especialmente el de Mexico. 

Y en estas alturas de mi vida, tengo muy claro que el verdadero secreto de un futuro de grandeza no está en los torrentes de información creciente, sino en haber adquirido esa habilidad divina, la de aprender a pensar. El instalar en nuestra maquinaria cerebral el programa que nos permita tomar las olas de información, analizarla con una lupa diferente y, con sabia discriminación, eliminar lo venenoso y tomar lo que, analizado con un nuevo prisma, sea el elixir milagroso que nunca hemos tenido. Así el capitán de la nave global a la deriva y sin rumbo, con nuevos mapas, brújula cuántica, pueda apuntarla hacia la grandeza.  

Los nuevos intelectuales billonarios y comunistas

Ricardo Valenzuela    A finales de los años 60, siendo estudiantes en el Tec. de Mon...