Ricardo Valenzuela
Yo siempre
he tenido la seguridad de que, si los ciudadanos del mundo de dieran a conocer
la historia de EU desde las últimas décadas del siglo 18 hasta la primera del
siglo 20, claramente nos daríamos cuenta de que fue cuando se construyera el
entarimado que, a través de los años, nos llevara a este punto de la historia.
Porque fue el enfrentamiento, no solo de la opresión monárquica que regia al
mundo, contra los hermosos conceptos de libertad descritos en los documentos
que le dieran vida al nuevo país. Una estructura que muy pocos entienden ante
el panorama que hoy amenaza al mundo en que la política destruye lo que toca.
Desde que Mayer Rothschild iniciara la práctica de su filosofía que describiera con su famosa afirmación: “Si quieres tener poder, solo tienes que fingirlo y la gente te lo dará. Y denme la emisión de las monedas y no me importa quien haga las leyes.” Era claro que su frase invitaba a un engaño que luego extendería por el mundo. Y, al lograr ese primer paso habiendo provocado que se pensara él era el hombre más rico y poderoso de Europa, la gente acudía a él solicitando les prestara “dinero”.
Entonces, los convencía con su novedosa fórmula de que esos préstamos se ejecutarían con la firma del solicitante de un pagaré a su favor con garantías y con intereses, pero, en lugar de recibir dinero representado en la moneda vigente del país, les entregaría algo mucho más valioso que cualquier moneda circulando. Ellos recibirían un pagaré emitido por el mismo Mayer sin devengar intereses que, por la gran reputación que ya tenía, esa nota se podría circular pues la gente, los negocios etcétera, los aceptarían con más confianza que las monedas nacionales.
Así, Mayer recibía
un pagaré con garantías y devengando intereses, a cambio de su pagaré personal
sin devengar intereses, y con la única garantía de su reputación muy
cuestionable. Tendría tal éxito que sus pagarés se convertían en competencia
para las monedas de los gobiernos, que siempre estaban perdiendo valor al
abusar de sus emisiones. De esa forma, Mayer cincelaba el esquema que años después
le diera vida al Fondo de la Reserva Federal ya controlado por su familia y sus
socios. Muy pronto Mayer estaría financiando a los gobiernos.
Hacia
finales del siglo 19 era claro que EU había desplazado al Imperio Británico
para convertirse en el país mas rico, próspero y poderoso del mundo, algo que
las tropas del Imperio radicadas en sus colonias ya se habían dado cuenta.
Inclusive, en una de las visitas a Londres de Franklin, Inglaterra sumida el
algo parecido a una crisis monetaria. Los miembros del gobierno le preguntaban
¿Cómo es posible que, estando Inglaterra en crisis, su colonia en America viva
en una prosperidad permanente? Franklin les respondía: “Es muy sencillo, es
porque nosotros tenemos nuestra moneda y la cuidamos.”
Eso habia
sido lo que tanto impresionara a Tocqueville en su famosa visita que le diera
vida a su libro: La Democracia en America, que él asignaba el éxito a que EU
era un país de gran moralidad. Por ese motivo los Rothschild, en su sociedad
con la monarquía inglesa y con las tribus de Cecil Rhodes, habían habilitado a
Alexander Hamilton como su hombre en el nuevo país, puesto que las ideas de
Hamilton eran acordes a la oligarquia que había nacido. Ello provocaría grandes
enfrentamientos entre Hamilton y Jefferson quien representaba todas las ideas
libertarias ya incrustadas en su gente. Las de Hamilton dibujaban su tendencia
imperial, mientras que las de Jefferson, haciendo a un lado la democracia pura,
representaban las del populismo bueno original, no el que conocemos hoy día.
Casi al
final de la guerra de independencia, los fondos de Washington ya no existían y
la situación era tan grave que seriamente pensaba la guerra se perdería. Pero,
supuestamente Hamilton intervenía acompañado de un comerciante judío avecinado
en Nueva York de nombre Salomón. Después de una reunión con Washington,
Jefferson, Adams, se acordaría recibir un préstamo de parte del Sr Salomón
quien, entre otras cosas, era representante de los Rothschild. El préstamo se llevaría
a cabo con dos condiciones especiales. El control total del sistema bancario de
la colonia, y que en los billetes de los dólares apareciera el sello
Illuminati.
Se ganaría la guerra, pero, al inicio de la república las arcas estaban de nuevo vacías y ya existía una deuda con los Rothschild. Hamilton proponía llevar a cabo una convención constitucional para garantizar el gobierno tuviera ingresos perpetuos y no tendrían ya que mendigar a los estados. Afirmaba: “America debería tener un banco como el Banco de Inglaterra, pues, si no hubiera sido por ese banco, Inglaterra jamás habría tenido los fondos para todas sus conquistas mundiales, pues, con ese banco ha hecho y continúa haciendo maravillas para el Imperio”. Proponía luego cambiar las denominaciones de los billetes de dolares a libras esterlinas porque ello provocaría más confianza alrededor del mundo.
Era claro
que Hamilton no creía en lo que los fundadores habían construido. Una república
comercial de libertad, con un gobierno frugal, acotado, vigilado y, como después
afirmara Jackson. Un gobierno tan pequeños que casi no lo fuera. Un gobierno con
la única responsabilidad de proteger los derechos individuales. Y, para que su
vigilancia fuera efectiva, la constitución le daba a la gente el derecho de poseer
y portar armas, no para ir de cacería, sino para defenderse de los gobiernos.
El
historiador Dumas Malone en 1951 escribiría: “En mis investigaciones Hamilton emergería
peor de lo que pensaba. No puedo borrar su convicción que él, más que ningún otro
estadista americano de su tiempo, un hombre que codiciaba el poder personal y nacional. Tal vez
por eso Jefferson caracterizaba su carrera como un tejido de maquinaciones
contra la libertad de su país. El banquero estrella de aquellos tiempos,
Jacques Necker, hacía una sabia y profunda afirmación: “Si los hombres son
hechos a la imagen de Dios, entonces el Ministro de Finanzas, al lado del rey,
debe ser el hombre que más se aproxime a esa imagen.”
Muchos afirman que Hamilton representaba esa imagen. Pero, son más los que afirman que fue quien entregó el futuro de EU a los oligarcas globales. Desgraciadamente trágicamente moriría joven en un duelo, así no tendría oportunidad de mostrar su verdadero yo. Y el FED nacería poco después.
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