CAMPO ELECTROMAGNETICO DE JESUS (QUINTA)

Ricardo Valenzuela

 Nikola Tesla: “The Spirit Of God Is NOT What You Think” - YouTube

Durante muchos años yo siempre he denunciado la venenosa aportación de los gobiernos en la vida de las sociedades, especialmente en el comportamiento de sus economías, siempre incrementando su control con los resultados tan nefastos que conocemos muy bien, pero, siempre a su favor. A inicios del siglo pasado, el gobierno de EU consumía el 4% del PIB y el país había prosperado en libertad, en estos momentos consume cerca del 50% en una economía artificial siempre en un agresivo declive con una deuda que se pudiera calificar como impagable, una moneda sostenida artificialmente etc. 

Pero, lo más preocupante, es haber atestiguado 10 presidentes que, cada vez sus aportaciones a este infierno, no solo se habían incrementado, sino, por motivos diabólicos, la gente lo ha permitido en una población cada vez más alejada a esta amenazadora realidad. Y es cuando yo me hacía una pregunta ¿Qué sucedió con aquella sociedad que tan bien dibujara Tocqueville? Porque este hombre le colgaba la medalla de su increíble desarrollo a dos poderosos motivos; la libertad y la moralidad de la gente, advirtiendo que, si se perdían, el país sucumbiría pasando a las filas de esa caricatura de naciones similares a su vecino del sur.

 Fue cuando centraría mis apreciaciones en el elemento más importante de esta ecuación económica, el ser humano. Algo que el gran Mises platearía en su magna obra, la Acción Humana, pero, su admirable obra había surgido hacía ya casi un siglo. Y me hacía otra pregunta ¿Qué había sucedido con aquella potente sociedad? Y, en esa búsqueda, me di cuenta de que a mi experimento le faltaba un ingrediente neurálgico, el acudir a las verdaderas enseñanzas de Jesús de Nazaret, puesto que, era claro que el cristianismo, desde aquel siglo 10 cuando a su obra se le pudiera calificar, en ciertos aspectos, como positiva, se convertía en participante en la provocación de ese declive que en estos momentos debería calificarse apocalíptico. 

Y, ante mi escrutinio, surgía una realidad que verdaderamente me ha impactado, pues, en esta nueva ruta, he tenido acceso a los desconocidos evangelios gnósticos y he descubierto a un Jesús totalmente diferente al que durante dos mil años me habían presentado. Un Jesús que, muy lejos de la figura que naciera en el Concilio de Nicea en donde le crearan una divinidad que se utilizaría para control político, el que estaba ante mí era todo lo contrario. Mientras que la iglesia había logrado la sumisión total del ser humano pecador, actuando en una economía controlada, este Jesús había dejado un mensaje de esperanza, individualidad y de libertad totalmente diferente. 

Y antes de emitir un veredicto apresurado, primero me enteraba de que Jesús no había venido a rescatarnos del pecado, obviamente, a través del monopolio de la iglesia con ese poder para rescatarnos, él había venido para ayudarnos a recordar el poder celestial dentro del ser humano, algo que la iglesia ha combatido durante veinte siglos. Y ese poder interior que ya teníamos, actuando de forma individual, nos debía convertir en el impulso más importante de la economía ya liberado de esas cadenas. Porque Jesús nos quería trasmitir su gnosis, ese conocimiento celestial que lo definía al afirmar; “si sacas lo que tienes dentro de ti, eso te salvará, y si no lo sacas, te condenará.” Se refería a ese gran poder interior inutilizado. Él había venido a despertarnos, no a condenarnos por nuestros pecados, ni a fundar una iglesia. 

Pero, para lograrlo, primero debíamos encontrar ese espíritu celestial que tiene el poder de abrir todas las puertas del paraíso, pero, solo después de haber encontrado esa divinidad interior. El horror de los arcontes explotaba al sentir se les podría expropiar ese control total de la gente. Si hubiéramos seguido los consejos de Jesús, no existiría la mafia del Vaticano y demás organizaciones cristianas que nos han controlado a base de culpa. Porque no habíamos logrado encontrar la frecuencia y vibración de Dios. Esa conciencia superior de la cual se deriva ese todo, no de la iglesia que nos habían construido. 

Nos daríamos cuenta de que todo opera a base de frecuencia, energía y vibración, como lo afirmaba Tesla y le valiera su ruina. En estos momentos la física cuántica nos ha dado las respuestas cuando las matemáticas ya han demostrado que nuestra realidad se puede crear o modificar. Pues la materia es energía concentrada en esa realidad. Esos estados elevados de conciencia en los que el YO desaparece invadiendo campos cuánticos. Los pensamientos tienen frecuencia que pueden ser muy potentes si los emitimos con amor, paz, generosidad, o muy bajas con odios, envidia, venganza. Y nos podemos conectar a la Conciencia Divina solo en la soledad y el silencio que muy pocos aguantan. 

Todo esto ya se conoce como ciencia de la espiritualidad, esa vibración de la conciencia superior que puede crear realidades. Ese gran poder de pensamientos y las palabras de conciencias superiores. La palabra creando las realidades. La fe convertida en energía viva, creadora. Uno de esos ejemplos son los monjes que pueden levitar desafiando las leyes de la física. Nuestro gran reto es encontrar esa frecuencia de Dios. Pero, en lugar de que el ser humano surja como elemento impulsador de la economía, el enemigo de este despertar que representa ese sistema, nos habría programado para que nuestra vibración fuera siempre muy baja y así mantenernos ignorantes, temerosos, inseguros, dependientes del universo que ellos controlan. 

Y, flotando en una economía artificial, aquella clase trabajadora orgullosa que fuera sacrificada por su tecnocracia, continúan en su limbo. Aquel guerrero económico del siglo 19 que se batía en los mercados libres ha fallecido. Aquellos políticos patriotas que le dieran vida a una hermosa constitución y al Destino Manifiesto. Ese bello sueño para que EU se convirtiera en ese faro que iluminara al mundo con todos los secretos de su éxito, ambos han sido suplantados por bandas criminales controlados por la inmoralidad del Nuevo Orden mundial. Las arengas de Jesús invitándonos a encontrar ese poder interior y utilizarlo para construir un mundo diferente, siguen sin respuesta.

 

Nuestra conciencia al decirnos, “vosotros mismos sois Dioses.”

 

 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿DIA DEL JUICIO O TERCERA GUERRA MUNDIAL?

  Ricardo Valenzuela   JOHN GAVIN Y NANCY REAGAN EN EL TERREMOTO DEL DF  En estos momentos el mundo entero, cortesía de la aprehens...