¿Quién realmente es Barack Obama?

Ricardo Valenzuela

Cartoons: President Barack Obama visits Cuba, Raul Castro – The Mercury News 

Desde que terminó la revolución industrial y se inició la era de la información, constantemente hemos escuchado que la información es poder y quienes la poseen son los que controlan todas las avenidas de la humanidad. Sin embargo, en los tiempos que vivimos creo que sería más apegado a la realidad el afirmar: “los que controlan, manipulan y distribuyen esa información son los que verdaderamente dictan el contenido de los menús de lo disponible en todas las actividades políticas, económicas y sociales”. Porque, es un hecho que la media a nivel mundial opera controlada por los mismos grupos que luchan para esclavizar a la humanidad. 

Este control ha provocado una situación especial, por un lado, emerge información manipulada a su conveniencia, pero, más letal, se oculta cierta información difícil de manipular y es lo que provoca malas decisiones sin considerar elementos importantes que deberían participar. El caso de Barack Obama es lo más clásico a lo que nos referimos. Un hombre cubierto de una bruma de misterio que nunca se ha permitido que realmente se conozca la verdadera naturaleza de alguien que, en una meteórica carrera y tiempos récord, llegara a la presidencia del país más poderoso del mundo portando una experiencia de solo dos años como senador, y su actividad como organizador social. 

 A pesar de que incontables investigadores han tratado de llegar a las entrañas de la leyenda Obama, se han topado siempre con poderosas murallas de contención y han fracasado. Y, ante esos esfuerzos frustrados y una media que lo ha llegado a comparar con Jesucristo, con el más poderoso faraón egipcio, con Lincoln, como siempre sucede, nacen las especulaciones que son potentes participantes en la confusión. Los investigadores más insistentes, solo han sido capaces de remover la primera capa de una gruesa membrana que cubre el desconocido contenido. Y, así como en la vida de Cristo hay años de los que no se tiene información y permanecen en la penumbra, sucede lo mismo con Obama también con periodos de su vida que permanecen perdidos y crece la leyenda. 

Sin embargo, recientemente ha surgido el trabajo de Tex Marrs quien, durante años se dedicó a buscar el rastro y las huellas del presidente #44 de los EU, y ha sido el único que ha podido penetrar más allá de la primera capa que lo cubre y, lo que ha encontrado y recientemente dado a conocer, es para helar la sangre del más templado. Pero es tanta la información que ¡cuidado! Mal analizada, puede confundirnos más de lo que ya estamos y, sobre todo, su potencia es tal que fácilmente se le cuelgue la etiqueta clásica de teorías conspiratorias de la imaginación desbordada del investigador. 

Este informe, además de exponer nuevas avenidas, la mayoría de ellas nunca exploradas—lo que señala el celo con el que han sido protegidas—no presenta a Obama entregado al islam, sino que lo define como un hombre entregado al sionismo, por lo cual muchos lo consideran como el primer presidente judío de EE. UU. Señala cómo, en su toma de protesta, al haber “cometido un error en su juramento”, se tuvo que repetir en privado, pero sin usar la Biblia. También, cómo antes de tomar la presidencia se rodeó de poderosos judíos desde el jefe de su campaña hasta el tesorero, después, otro sionista como jefe de su gabinete, Rahm Emanuel, el secretario de la Tesorería Tim Geithner, su principal asesor económico Summers, el presidente del Fed, y el más poderoso de todos y financiero de su campaña, George Soros. 

Emerge luego otro elemento novedoso, la masonería. Así, identifica un gran porcentaje de sus colaboradores como masones. Para centrar el mensaje, también lista como masones a personajes de la talla de Hitler, Mussolini, Stalin, Truman, Roosevelt, Fidel Castro, Hugo Chaves a quien, al conocerse, lo saludaba con el clásico ritual de la masonería. Y, para seguir deshojando la margarita, también lista como masones a un buen porcentaje de los padres fundadores y, más interesante, John Quincy Adams, considerado el presidente con el coeficiente de inteligencia más alto en la historia de EU, hacía un llamado para combatir la masonería pues, según él, de no hacerlo se adueñarían del país. 

Una porción interesante del informe es su afirmación de que, desde el inicio del clan Rothschild, todos serian masones y, en su momento, los verdaderos fundadores del Sionismo. Cómo, a través de la conjugación de estos dos movimientos, juramentaran conquistar los EU a través de su agente, Alexander Hamilton, que ya había iniciado su tarea y por ello los ríspidos encuentros entre Hamilton y Jefferson que giraban alrededor de dos temas que Hamilton quería imponer, un Imperio para el nuevo país, y un Banco Central, a lo que Jefferson se oponía con ferocidad.    

Pasa a analizar algo que pareciera una contradicción. Para el investigador, no hay duda de que Obama ha sido una creación de los Rothschild desde la cuna hasta la presidencia, pero, al mismo tiempo expone la actitud del Sionismo hacia los negros. El Sionismo había sido inspirado por dos venerados intelectuales del judaísmo (Ahad Ha’am y Herzl) quienes, en sus escritos se referían a los negros como seres inferiores al nivel de los animales y, como tales, los podían adquirir y amaestrarlos como a los monos para la ejecución de tareas para ellos. Describían un proceso similar al de la cinta The Manchurian Candidate. Cerraban afirmando que, aun convertirlos al judaísmo, ellos siempre permanecerían siendo niggers. (esta no es mi afirmación ni creencia como cristiano). 

El informe no dice que, en todas las crisis económicas, devaluaciones, recesiones, la gran depresión, nunca hubo destrucción de riqueza, lo que realmente hubo fue una transferencia de esa riqueza a los cofres y a los bancos de los Rothschild. Son ellos quienes fabricaron a Obama. Y lo podemos comprobar revisando los 10 puntos de su plan económico literalmente sacado del manifiesto de Marx.  Ellos pretenden un mundo comunista permaneciendo como los únicos capitalistas sirviéndose de los plebeyos, y Obama no sería la excepción. Lo amaestraron como comunista rodeado de un velo protector que pudiera distraer a la gente: Es musulmán, homosexual, no es americano, Michell es transgénero, las niñas no son sus hijas biológicas, no hay pruebas que asistió a Yale ni a Harvard etc.

 

Obama cumpliría su tarea con eficiencia pues, de esa forma, ya como su mandadero lo instalarían para trabajar en su verdadero mandato. Tender las cadenas invisibles como cimientos para que el país republicano que representa el capitalismo mundial, la libertad, el poder del individualismo, de la igualdad ante la ley, quedara a oscuras, dividido, con una sociedad paralizada y presa del terror por las agresiones y destrozos de sus soldados. Y, así, dejarlo listo para la toma final. Los obstáculos que se presentaran en la ruta los resolverían acorde a las fuentes que los producen. Pero nunca, nunca dar marcha atrás en la cruzada de estos nuevos demoniacos conquistadores con los recursos y la paciencia para recular, solo para atacar de nuevo hasta lograr la victoria.                  

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