Ricardo Valenzuela
Quiéreme sin duda ni arrepentimiento
Amame con fuerza, pasión y con locura
Quiéreme fuera de esa eterna partitura
Amame con la potencia del mar violento
Amame cada instante, en cada momento
Sígueme que yo te llevaré a ese aposento
Sígueme, te conduciré al hermoso lugar
Camina a mi lado segura ya sin titubear
Es hora de partir escuchando ese cantar
Sígueme, y juntos contar cada momento
Quiéreme ya liberada de ese sentimiento
Sígueme, ya abandona todos tus deberes
Que juntos lograremos lo que tu refieres
No lo dudes porque yo soy tu testamento
Y para mi tu eres mi aire y mi argumento
Caminemos ya hacia el gran nacimiento
Ese camino hacia donde serás la autora
De tu ansiado destino serás conductora
Y de tu bella sinfonía único instrumento
Sígueme ya no seas de la vida ornamento
Camina conmigo hacia ese fundamento
De un destino donde ya todo será factible
Donde así podrás ver lo que era invisible
Donde ya nada será lo lejano o imposible
El paraíso que será nuestro campamento
Ese hermoso edén donde su condimento
Será amor, libertad y nunca una fractura
Donde esa grandeza nace, vive y perdura
Donde ya nada es posibilidad o conjetura
Y todo nace ordenado por el pensamiento
Ven conmigo y así serás mi complemento
En esta vida ya muy lejana de aquel oleaje
Donde no hay vidas siempre en el reciclaje
Donde nada fallece siendo solo un intento
Donde cada día siempre será gran evento
Finalmente, nuestro divino asentamiento
No hay comentarios:
Publicar un comentario