VENEZUELA. TENEBROSO UMBRAL DEL TIEMPO

Ricardo Valenzuela

Donald Trump aims to topple Venezuela's leader with military build-up 

Siempre que llegamos al umbral que nos presenta ya cerca la avenida de un nuevo año, vale la pena llevar a cabo una reflexión especial y diferente. Y se supone que la deberíamos hacerlo invadidos de satisfacción, por lo que el año a punto de fenecer nos surtiera, y así poderlo calificar de grandes logros y luego nos invada la esperanza segura que avanzamos hacia mejores tiempos futuros. Sin embargo, este proceso se hace cada vez algo casi imposible de llevar a cabo. 

Y, en estos momentos, hay algo que de manera especial acude aportando todo lo necesario que evita ver el futuro con esa actitud de entusiasmo y esperanza. Porque tenemos a la vista una comunidad internacional sumida en una ola de maldad pocas veces atestiguada y debemos preguntar ¿Dónde reside esa fuerza que debía mantener la eterna vigilancia que aquel hombre sabio, Jefferson, siempre exigía? Esa vigilancia para garantizar que nunca se perdiera la sagrada libertad que, ante una humanidad paralizada frente a tanta maldad, sigue cabalgando impunemente por el mundo.

 Y, ante la confusión, una primera reacción provoca pensar que tal vez el concepto de libertad ha estado sucumbiendo, pues, nos han programado, tal vez consecuencia de una sociedad cobarde, tal vez de una fatal ignorancia, tal vez de una conveniente complicidad. Pues, qué calificación le daremos a la manoseada democracia cuando, en nuestro continente, nos ha surtido gobiernos como el de Venezuela, el de México, de Colombia, sin darnos cuenta de que, ese concepto, en labios de los demagogos, nos ha conducido a la miseria que luego se convierte en invernadero de la rebelión. Ese círculo vicioso que tanto hemos vivido con los mismos resultados. 

Porque el siguiente paso de esa rebelión contra los dictadores, siempre ha sido la emergencia de otros peores. En Cuba se derrocaría a Batista para dar vida la dictadura castrista de casi 70 años. En Nicaragua se derrocaría a los Somoza para la avenida de un analfabeto como Ortega y 30 años de su dictadura. En México se derrocaría la eterna dictadura perfecta, para caer en la del Peje. Pero, la peor de todas ha sido la de Venezuela en donde, un flautista mágico, se adueñó del país con esa especial dictadura que ya casi llega a 30 años. Sin embargo, este caso es verdaderamente único y especial. 

En esos casi 30 años, fuentes confiables reportan el extravío de unos $700 billones de dólares, producto del flujo del petróleo, identificando uno de los robos más grande en la historia de la humanidad, de parte de un cartel criminal. Pero, estos criminales no solo venden ilegalmente petróleo, ellos tienen un amplio menú de sus productos. Y con esos dineros han formado una confederación continental de países con gobiernos criminales como Colombia, Nicaragua, México, Honduras, Cuba, Brasil. Pero, haciendo lucir el famoso huachicol mexicano (robo de petróleo directamente de sus ductos que lo trasportan) como un juego de niños, pues en Venezuela lo han hecho global. 

Y ante los gritos de sus paleros denunciando a Trump como el pirata que les ha robado uno de sus buques petroleros (que viajaba para surtir Cuba) surge la información de una flota de cerca de 300 buques transportando petróleo ilegal por todo el mundo. Es decir, los ataques a sus lanchas del narcotráfico palidecen ante este nuevo huachicol internacional. Pero, todo ese dinero de inmediato viaja hacia sus cuentas personales mientras los venezolanos buscan comida en basureros, mueren de hambre o por falta de medicamentos.  

El mundo jamás había atestiguado una situación similar. Una pandilla de criminales que, durante los años de su tiranía, se estima han tenido acceso a un flujo de dinero estimado trillón de dólares que incluye tráfico de drogas, la venta de petróleo ilegal, la explotación y venta ilegal de valiosos minerales raros, oro, diamantes, robo de las reservas del banco central, tráfico humano en sociedad con Soros, extorsiones, compra de voluntades globales, mientras destruían el que fuera país más rico de América Latina, 

Cómo fue posible que se haya permitido una de las grandes tragedias humanas en la que, además, participaran sujetos tan despreciables como Zapatero, expresidente de España, el presidente actual, Sánchez, en sociedad con su esposa, el presidente de la Corte Penal Internacional, Biden, Obama. Nos muestra una nueva criminalidad que, como nunca, se ha estado expandiendo sin control por todo el mundo. Una criminalidad que ha llegado a ese nivel participando en el robo de todas las reservas de oro del país, estilo las de Libia, en sociedad con políticos extranjeros y vendido en España. 

Un gobierno de EU que, no solo lo hubiera permitido, sino que lo apoyara, como fue la liberación de los sobrinos narcos de Maduro decidida por Biden. Que se le permitiera continuar las operaciones a Chevron con sus permisos y ese dinero mantuviera al gobierno criminal. Que el enviado de Trump a Venezuela para sentar nuevas bases, Richard Grenell, ya en la bolsa de los criminales, desafiara a Marco Rubio tratando de mantener la situación corrupta de Biden. Que se liberara a Alex Saab, el criminal socio de Maduro arrestado en África llevando dinero robado. El socio que, ante la hambruna de Venezuela, Maduro, le diera el contrato de importación de alimentos y medicinas, un fraude en la que ambos ganaran millones y la gente continuara hambrienta y enferma. 

Que haya operado ante el silencio de organizaciones internacionales como las inútiles OEA, la ONU, Corte Penal Internacional, la Interpol, la CIA, cuando Venezuela se había convertido en asiento de militares de Irán, terroristas de Hamás, de Hezbolá, ya con instalaciones militares y campos de entrenamiento. Miles de cubanos asegurando continuara su parasitaria dependencia controlando el país como se había hecho durante años, pues era una de las herencias de Chávez producto de su amor por Fidel. Amor no correspondido, pues a Chávez lo mataron sus médicos en La Habana y llegara Maduro. 

Trump ha tenido que asumir la responsabilidad de esa inútil y corrupta burocracia internacional que, sin lugar a duda, han sucumbido ante los billones criminales de Maduro. Y, lo más increíble, los billones de Venezuela operarían en sociedad con los billones de USAID, autorizados por Obama y Biden, financiando ataques contra EUA ejecutados por Soros.

 

El caso Venezuela debe ser una grave alarma que debería despertar a tanta gente engañada. Porque, si Trump no lo detiene, Mexico es el siguiente.

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SU ATREVIMIENTO LO CONDENO. LO ASESINARON