Ricardo Valenzuela
Este día 11 de mayo del 2026, al encender la TV para ver el anunciado programa del Dr. Carlos Ruckeuf ex vicepresidente de Argentina y hoy día uno de los analistas mas honestos, atinados y bien informados. Me sorprendía que al estar dando a conocer una histórica denuncia que hacia el presidente Trump, describiendo las acciones de Obama al haber enviado a Irán billones para que procediera con su programa nuclear, para él era una sorpresa. Un acto clásico de traición bien conocido y permitido en EU, el resto del mundo no tuviera conocimiento de algo tan grave.
Y esa situación sería inclusive más impresionante, cuando, con gran descaro, se conocería que billones habían sido enviados en efectivo, empaquetados en cajas con sello bancario y en un vuelo especial directo al Ayatola en turno. Algo que repetiría Biden en “su presidencia,” por lo que Trump estaba haciendo la denuncia y con fuerza los declaraba traidores. Y, repito, el que este hombre no estuviera enterado, es una alerta de un rojo escandaloso. Si a esto le sumamos que el FBI ayer informó de las acciones falsas e ilegales de Obama y secuaces de FBI, DOJ, CIA, NSA, tratando de anular la primera elección de Trump, el rojo se tiñe a morado y una traición presagiando sentencias de prisión.
El Dr. casi disculpándose por no haberse enterado de acciones tan graves, continuaba afirmando que hay algo que, increíblemente, a Trump no le favorece, especialmente, fuera de los EU. Esas conductas que han sido tan temerarias, asertivas, de una puntería tan efectiva contra el cáncer gubernamental que, desde las eras de Andrew Jackson y Teddy Roosevelt, jamás otro presidente se hubiera atrevido a tanto. Porque lo que Trump ha estado exponiendo en la escena política de EU, es el gran ocultismo que, cuando se pretende exhibir una gravedad, de inmediato la cubren con etiqueta de chisme y se barre bajo la alfombra.
Y ayer mismo, se le agregaba ingrediente especial a este caldo.
El fundador de WikiLeaks, Julián Assange, asestaba un golpe devastador a la narrativa del "Estado Profundo" durante su entrevista con Megyn Kelly, revelando que su organización nunca publicó material comprometedor sobre el presidente Trump por una sencilla razón que la gente se niega aceptar: "No hay trapos sucios que sacar a la luz sobre Donald Trump". Fue aún más lejos, calificando a Trump como, probablemente, el individuo más decente e intachable residente en Washington; y un verdadero caso raro de alguien ajeno al sistema que nunca se vendió a la camarilla globalista de las élites. Mientras los políticos de carrera se ahogan en décadas de escándalos, fraudes y acuerdos de trastienda, Trump permanece intacto, demostrando una vez más por qué el "pantano" le teme más que a nadie y tratan de asesinarlo.
Assange consolidó su legado como un verdadero héroe global, al exponer la maquinaria corrupta de Hillary Clinton y los planes del grupo de poder demócrata, los cuales habrían destruido la soberanía de Estados Unidos y trastocado el orden mundial. Gracias a sus valerosas filtraciones, la nación esquivó una bala catastrófica en 2016 cuando trataran de anular la elección. Ahora el presidente Trump se erige como la nueva amenaza existencial definitiva para la camarilla del "un solo partido globalista.” No tienen absolutamente nada en su contra, pero él posee todas las cartas para dar jaque mate al Estado Profundo, desmantelar sus estructuras de poder y restaurar el dominio de "Estados Unidos Primero" como nunca.
Realmente hay que bendecir a Julián Assange, el intrépido guerrero de la verdad que soportó años como prisionero político y que, por fin, se pudo liberar. Su explosiva revelación confirma lo que los patriotas han sabido desde siempre: Donald Trump actúa con una integridad inigualable en una ciudad construida sobre mentiras y chantajes. Al no existir archivos de WikiLeaks con los que difamarlo, el historial limpio de Trump no es una coincidencia; es un arma fatal. Los globalistas han entrado en pánico, y Estados Unidos está ya ganando a lo grande, como nunca. Demos gracias a Dios por un Assange y por tener un presidente que, verdaderamente, no puede ser comprado.
Y aunque me gane más enemigos, y ya tengo muchos, afirmo que Trump es esa clásica ave que ha atravesado ese maloliente pantano, sin haber manchado su plumaje y ejerciendo esa potente vibra de sus denuncias contra todos los políticos que ahora enfrentan una fuerza desconocida y, al verse amenazados, en medio de su desesperación, denunciados y con pruebas se niegan a sucumbir. Y cierta gente que parece estar atrapada con una adicción a los pecados que le inventan al presidente y, al enfrentar la realidad de un hombre fuera del cuadro tradicional de la política falsa, aun ante evidencias claras, con su programación se niegan a esa realidad. E incluyo de todo.
Una situación diferente en EU que, en su regreso sin traidores y menos RINOS, se ha estado develando cuando, siendo tan lejano a lo falsamente establecido con todo el disfraz requerido de lo imposible, la gente se está enfrentando a lo que J Edgar Hoover se refería afirmando; “el individuo se torna incapacitado al enfrentarse a una situación tan monstruosa, que se le hace imposible creer que exista y así la declara falsa conspiración.” Es cuando asume el trauma de la mujer abusada que, cuando el marido deja de golpearla, histérica le grita, “tú ya no me quieres.”
Así, Trump ha enfrentado esas dos fuerzas tan ilógicas e irracionales, la sociedad del elefante en la sala del alcohólico que todos fingen no ver y no actúan, hasta que el elefante destruye la vivienda. Y la cruel programación de la opinión publica a la que le han establecido esos niveles de incapacidad para entender la realidad de los eventos etiquetados como normales y aceptables, aunque les provoquen sufrir. A otros el clásico, “más vale malo conocido que bueno por conocer, o, “demasiado bueno para ser cierto.” Y, como la aguilita entre los pollitos, al ver aguilas volando en las alturas, afirmar, me gustaría volar como las aguilas, el pollito le revira, nosotros somos pollos no podemos volar y nunca volaría.
Así, Trump finalmente se ha quitado los guantes para la pelea en los rounds más importantes donde se definirán ganadores y perdedores permanentes. El va con todo para rescatar su país de manos de los asesinos globales, aun ante la incomprensión de tantos que han aceptado la mediocridad impuesta por esos gobiernos falsos. La de Bernard Shaw, “aquellos condenados siempre a sufrir una silenciosa desesperación,” o “llegar a las soleadas playas del edén futuro,” de James Allen. Es nuestra decisión y de nadie mas.
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