EL DEESPERTAR DEL MUNDO LEJOS DE LOS ENANOS (SEGUNDA)

 Ricardo Valenzuela

 Bolsón de Higgs on X: "@HistoryInPix its like Mad Max (the old one) were  the dwarf controlls the giant" / X

Durante toda mi vida, especialmente de una niñez y adolescencia, gracias a Dios, vivida entre los vaqueros de mi abuelo, un grupo de hombres verdaderamente especiales porque nunca fueran contaminados con diarios, programas de radio y TV que en aquella era en los ranchos no existían, tampoco con las mentiras de los políticos, eran hombres que su espiritualidad emergía en forma de lo desconocido y lo acompañaban con su gran imaginación. Me habían desperado ese interés que siempre me acompaña, en algo que “debería de haber más allá”, lo que me provocara mantener una mente curiosa y abierta a pesar de los regaños de mis profesores lasallistas. 

Los últimos meses, aquellos viajes de la imaginación sin fronteras, se me revivían para, al igual que en mi niñez, con ese interés ya convertido en compulsión, investigar realidades fuera de los conductos tradicionales, en este caso las del mundo. Esa compulsión me llevaría a mezclar mensajes de quienes siempre me han atraído de forma especial, los llamados videntes que ahora yo los etiqueto como expertos en física cuántica, para no asustar a los invidentes. Así decidí incluir en mi coctel a Nostradamus, Spinoza, la impresionante Baba Vanga de Croacia, Helena Blavatsky de Rusia, Maria Orci la joya de los nazis que los llevara a sus armas increíbles, y los surgidos en EU, Edgar Cayce, Jeane Dixon e inclusive, al mismo Jesus de Nazaret.

En este ejercicio, lo primero que me impresionaba era la forma en que Cayce y la Sra. Dixon, en su visión de EU en este año 2026, describían un hombre al centro de un cimbrado global que cambiaria la historia de la humanidad. Pero, todavía mas impresionante, era que de sus mensajes se hubiere extraído descripciones de ese hombre que señalaba a Trump. Y aunque grandes mentes de científicos como Jung Einstein, Voltaire y el capitulo perdido de las obras de Spinoza: “Ética: su sistema filosófico usando un método deductivo y matemático similar a la geometría”. Sostuvo que Dios y la naturaleza son una misma cosa. “Tratado teológico-político: Un análisis crítico de la religión y la biblia que defiende la libertad de expresión y la separación entre la iglesia y el estado”. No me convencieron totalmente.

Hace un par de días, alguien que había leído mis notas al respecto, me contactaba para darme a conocer la historia, con evidencias médicas, de una mujer texana que, al conocer su historia, de repente me dije a mi mismo, esto es ya demasiado. Esta mujer que, al sufrir un infarto masivo, supuestamente estuvo muerta19 minutos en los cuales, según ella, tuvo un intercambio con Jesus. Y al describir el desarrollo del encuentro, lo hace de forma idéntica a lo narrado por Cayce y Dixon durante sus profundos estados meditativos. Esta mujer, según ella, escuchara de Jesus que el mundo estaba a punto de un cimbrado que dejaría a toda la humanidad fuera de la nebulosidad presente y sus confusiones. ¿Física cuántica?   

Y, de nuevo, en el centro de tal cimbrado un hombre semejante a Trump, no como salvador ni ejecutor, sino como catálisis que lo impulsaría a una gran transformación global, sin aclarar sería buena o mala, solo revolucionaria. Coincide con Cayce al afirmar que ese hombre es el espejo mostrando hasta donde habría llegado la humanidad desenfrenada. Un hombre tan odiado y amado con la misma intensidad, aceptado y rechazado con la misma pasión, pero, sobre todo, con esa capacidad para cimbrar sociedades con su “imprudente claridad”. Y con sus conductas, sin estar consciente, ha estado mostrando a una humanidad en toda su crudeza nunca exhibida. Y gran parte del odio que cierta gente le expresa, es su gran terror inconsciente ante el hombre que les provoca ver y vivir la realidad que han ignorado. 

Esa realidad que, conscientes o inconscientes, hemos ignorado al haber tirado aquel espejo que cada día al despertar nos presentaba nuestra verdadera imagen, sin maquillaje, sin peinados de salón, sin la última cirugía estética, con grandes ojeras, con arrugas, sin la frivolidad que nos ha llevado a fabricar un mundo falso, de traiciones para progresar, de hipocresia y su gran cinismo, de fantasías con cimientos arenosos, un mundo ausente de los actos de constricción porque no queremos reconocer nuestra miseria espiritual. Y aquella crítica honesta que se abandonara en medio de la tempestad, se debe rescatar suprimiendo la falsa definición de lo ideal, para convertirlo, con humildad, en lo ético y lo moral. Y aunque ese hombre no es pastor, ni sacerdote, ni alguien que estuviera dispuesto a sacrificar su vida, tiene algo más potente, una gran visión y amor por su pais. 

Y ese hombre que no tiene idea es el espejo acusatorio para tantos enanos espirituales que se han fabricado durante los últimos cien años, enanos que forman el tronco de las sociedades desbocadas, su actuar es refregarles en sus caras la diferencia entre el hombre superior y el inferior, lo que le provoca al enano odiar al superior, y asumir su papel de víctima en una desgracia provocada por su estupidez y su desafío a las verdaderas reglas morales. Y esos enanos, odiando al gigante, para sobre salir se tienen que montar sobre sus hombros y así poder gritar “justicia”. Y cuando sus pecados desafían su “prestigio”, fingen la beatitud del hombre sufriendo víctima de alguien más, y para sacudirse las cenizas de su culpa, siempre sus pecados son perdonados por ese agente fatal, el pastor. Son esos enanos que necesitan razones para ser honrados, los que han forjado las sociedades modernas.         

Esos seres humanos hace siglos exigieran nuevos valores y, al parecer, acudieron a Mefistófeles. Así fue como construyeron un mundo de ignorantes y superficiales. Porque de esa forma lograron que sus instintos de conservación los moldeara totalmente vacíos. Sus debilitadas mentes les han creado un pesimismo incurable que se ha convertido en dependencia a un templo inerme, o a un gobierno de enanos y migajas. Y se aferran a su dependencia, al mismo tiempo que se entregan despojados de dignidad. Algo semejante a las reacciones de los esclavos liberados en la guerra civil de EU, la mayoría se ofrecían de nuevo a sus viejos amos para volver a su esclavitud. Vivimos en sociedades cinceladas con la Moral de los Esclavos y Enanos, expropiadas de todos los valores que a otras las elevaran a la grandeza. 

Al parecer, estamos ante el final de la eterna lucha entre el bien y el mal. Mientras al mundo solo le interesa lo que pareciera una de las peores telenovelas mexicanas, la del príncipe pendejo Harry y la plebeya villana Meagan.    

No hay comentarios:

Publicar un comentario

ABRAZOS VENENOSOS DE LOS TALIBERTARIOS (SEGUNDA)

Ricardo Valenzuela   En mi primera nota señalaba el histérico rechazo que siempre han expresado los Talibertarios por la guerra, pero un...