Ricardo Valenzuela
En los años 60 cuando John Kennedy, ya como presidente, con informes de IKE se enteraría que había un misterioso programa espacial paralelo, decidía informar a los ciudadanos. Sumado a sus acciones en contra del FED y su negativa de iniciar la guerra de Vietnam, sería la gota que derramara el vaso y, el 22 de noviembre de 1993, diez dias después de su aviso, sería asesinado frenando algo que hubiera cambiado en transito del mundo hasta donde hemos llegado.
Nick Rockefeller, integrante de la gavilla mayor, miembro del Foro Económico Mundial, Council on Foreign Relations y del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, podría haber revelado todo el contenido de la agenda global cuando, dias después, afirmaba: “Nuestro objetivo es llegar a establecer chips a todos los ciudadanos del mundo, controlar todas las sociedades del globo para llegar al punto en que los grandes banqueros y la elite global controlen el mundo. Y ese control, en las guerras modernas, incluye el control de corazones, mentes, pensamientos de la humanidad, ya sea psicológicamente o por medios electrónicos o químicos”.