Ricardo Valenzuela
Al encontrarme de frente con un grave problema, gente ignorando una realidad que constantemente pasa las facturas, me he dado cuenta de que el cambio de las ideas y la fuerza de la voluntad humana que construyeron el mundo en que vivimos, aunque muchos nunca tuvimos asiento en ese teatro, no atestiguamos algún cambio que nos haya provocado modificar nuestros pensamientos o ideas, y para los que viven en otros países puede ser más difícil verlos, porque hemos perdido contacto con esa realidad. Es decir, los puntos de comparación en nuestros países, que nunca han practicado ideas liberadoras, nos dan la medida y explicaciones lejos de la realidad.
El punto crucial por el cual nuestra gente no tienen la conciencia, no solo de la magnitud de los cambios que se han llevado a cabo en las últimas generaciones porque, no han sido cambios en dirección de la ideas y orden social que suplica la naturaleza. Pero, inclusive, aun antes que aparecieran los fantasmas del totalitarismo, habíamos nacido en el transitar de esa ruta todavía peor de las ideas equivocadas de Europa. Y para quienes desde siempre abrazamos esas ideas, seguros nos llevarían a buen destino, nos llevarían a una confrontación con la tiranía y nos ha causado un profundo desanimo, pera aun así nos rehúsanos a conectar las evidencias.