Ricardo Valenzuela
Joaquin Murrieta fue un vaquero sonorense que, durante el virreinato español, siendo California todavía parte de la Nueva España, se reubicó en esa región, pero, ya como estado de Mexico, pasaría a ser parte del destino manifiesto de EU. Y la llegada de los “gringos” provocaba una ola de crímenes contra los mexicanos que fueran residentes originales. Murrieta iniciaría una verdadera revolución en su defensa, que, inclusive, sería inspiración para el famoso Zorro de Hollywood, un verdadero héroe como defensor de lo justo.
Sin duda, Joaquin Murrieta habría sido una buena representación de esos vaqueros norteños, libres, independientes, exploradores de tierras desconocidas y peligrosas. Otro buen ejemplo sería Juan Bautista de Anza, fundador de San Francisco, nacido en el presidio de Fronteras en mi estado de Sonora, quien en sus exploraciones establecía asentamientos en California. En marzo de 1776, seleccionó y marcó los lugares exactos para el establecimiento del presidio y la Misión San Francisco de Asís. Entre 1775 y 1776, había guiado a más de 240 personas —incluyendo soldados, aventureros, familias y ganado— desde Sonora hasta la bahía de San Francisco tras recorrer más de mil millas a caballo y a pie por desiertos y montañas infestados de los feroces apaches. De Anza, con su espíritu aventurero, recorrería luego Nuevo Mexico y Arizona en donde también estableciera asentamientos.
