Ricardo Valenzuela
Hace unos días, con un objetivo en mente inicie una serie de notas que he titulado Radiografías cuando, ante el gran obstáculo que represente esa ausencia de información que mantiene a la gente ignorante, pensé que podría tocar algún hilo mágico para despertar conciencias, sin tener que simplemente aceptar enfrentaba una batalla perdida. Y, que tal vez, exponiendo cuadros que por sí mismos notificaran las realidades que, si nos diéramos cuenta, sabríamos son amenazas que cada día crecen y, sin retarlas, deberemos liquidar facturas impagables.
Sin embargo, ayer recibí un mensaje de una dama que considero especial, no porque se dedique a echarme porras por mis notas, no, sino por sus especiales e interesantes desacuerdos. Pero su mensaje de ayer era diferente y lo desenfundaba con un frio; “me quedé en las mismas”, lo que obviamente significa no haber entendido el contenido de mi nota, pero, siempre con esa crítica subliminal que se debe de interpretar. Pero, ella misma estaba así tocando ese punto que siempre he tratado de exponer.
