SILENCIOSA AGONIA DEL MEXICO MORENISTA

 Ricardo Valenzuela. Reflexión del 9/11/26

 En el cartón político de hoy: @saulmonreala saltándose a Morena porque  “está en su derecho” 💬 Cuéntanos qué opinas #cartón #cartónpolítico  #humorpolítico

En este mundo actual de tantas confusiones, comunicaciones instantáneas, de tantos cambios positivos y negativos, no nos dimos cuenta de la emergencia de algo verdaderamente fatal. El establecimiento de esos Dioses equivocados que nos fabrican, esos héroes falsos tan destructivos que debemos seguir, y con esos malos ejemplos han estado seduciendo multitudes que los han establecido como fieles miembros de sus religiones diabólicas. Y aquellos héroes que admirábamos en la inocencia de la niñez, los que en nuestros juegos emulábamos sus luchas contra el mal, se han estado substituyendo por los criminales mas grandes de la historia. 

Aunque en mi caso personal, ya habia tenido algunas advertencias, como aquella ocasión de una plática con uno de mis familiares, él describía a mi padre y al tío Gilberto como hombres de conducta casi santificada, los bromeaban de aburridos pues, según la gente, eran ensaladas que les faltaba condimento. Era la descripción de dos hombres de una integridad, moralidad y rectitud, que, para muchos se ubicaba en la exageración. Mi padre afirmaría que, en asuntos de integridad y moralidad, no debía haber limite ni exageración. Años después Barry Goldwater afirmaría algo similar: “Extremismo en defensa de la libertad no es un vicio, y moderación en persecución de la justicia no es una virtud”,

Don Gilberto lo demostraba en uno de sus muchos enfrentamientos con el presidente Calles cuando tratara de seducirlo con su diabólica habilidad y, sobre todo, cuando le renunciara a la secretaria de gobernación al no aceptar fraude en una elección. Calles molesto no aceptaba su renuncia porque no le había perdido la confianza. Don Gilberto respondía: “Señor presidente, un secretario debe renunciar por dos motivos, cuando el presidente le pierde la confianza al secretario, o el secretario le pierde la confianza al presidente”.   

Ambos hombres, hermanos con una diferencia de 20 años, vivirían en aquella era de violencia y, por supuesto, de hombres violentos cuya conducta se confundía con valor y hasta salvajes asesinos como Pancho Villa, eran admirados en esa confusión de las verdaderas virtudes. Muchos otros al encontrarse ante alguna encrucijada de vida y muerte al virtuoso, la abandonaban para salvar la vida, otros renunciaban a ellas para poder cometer crímenes, pues ser virtuoso no pagaba. 

La doctrina de Gramsci ya iniciaba su instalación en Mexico con su monopolio mental y cultural, una teoría con el objetivo de formar hombres malvados, inmorales, asesinando la virtud. Y, al estilo denunciado por Nietzsche y Schpenhauer, se lograría la trasmutación de valores. Se provocaba ese nihilismo similar al de Europa del siglo 19, ese despilfarro de fuerzas, aceptar el “todo fue en vano”, de aceptación de cualquier cosa, el sentimiento de impotencia. La preparación del campo para establecer la moral de los esclavos y la confusión de lo que era bueno o malo, la orgia de la destrucción. 

Surgían los nuevos héroes de la sociedad, los revolucionarios redentores haciendo fortunas instantáneas saqueando las arcas del estado, los viejos salteadores de caminos surgían en las ciudades y, sobre todo, en los gobiernos como promotores de novedosas actividades criminales. Una rueda de la fortuna criminal en donde todos querían jugar y el “todos con el jefe” definiendo la criminalidad corporativa. Lo jóvenes de clases altas que nunca pretendían participar en los gobiernos, al ver la atractiva operación de ganancias gigantescas sin el riesgo de los mercados, ahora convertidos al pillaje en avalanchas quieren ser parte, no impulsados por idealismo de reformadores éticos, sino por la codicia de los criminales cínicos.     

Porque su revolucion, en lugar de destruir esquemas del vasallaje, cambiaron los participantes para establecer “su gobierno”, no como el arquitecto de justicia y construcción de prosperidad, sino como el instrumento para un nuevo esquema de saqueo a través de una injusticia legalizada, con poderes únicos de su iglesia PRI, que después les daría vida a los cachorros de la destrucción. Porfirio Diaz fue exiliado afirmando se había destruido el mal que detenía al país. Pero ellos eran ese nuevo mal mas venenoso que, como tumor silencioso, lo han mantenido para su saqueo.      

El engaño histórico tan estructurado que hasta ellos se engañaran a si mismos. Y ante la ley, surgia aquel coronel revolucionario afirmando; “de que me sirve ser coronel si no he de cometer abusos y saqueos”. La filosofía que le daba vida a los debutantes políticos, totalmente seguros, que tenían derechos para robar y abusar. Para enriquecerse y también sus amigos en medio de este nihilismo mexicano de la miseria espiritual, física y moral, que está a punto de destruir el pais. 

Es nihilismo que, ante una población sumida en la pobreza y desesperanza, decidió recibir la magia de los babalaos que habían favorecido a Chavez. La hechicería del infernal brujo mayor y su nuevo paraíso, Fidel I, magia que ha mantenido a Cuba, mediante la fuerza y el hambre, crucificada durante casi 70 años. Una tragedia que nadie entiende, pero imbéciles como Chavez, compraban su gracia con $70,000 millones del petróleo regalado. Fidel había sido premiado por Mefistófeles y sería el ubermensch cubano con poderes celestiales, cruel, sanguinario. Su iglesia, Castrismo. 

El Papa Fidel I de los perfectos idiotas latinoamericanos, en sus conventos se santificaban los más pendejos que obedecían la rienda. De su convento surgían los Allende, los Kirchner, Chavez, los Maduro, Evo Morales, Ortega, los Petro, los Lula. Y, magia, Fidel tendría control de los yacimientos de petróleo en Venezuela los más grandes del mundo. Hasta que ese simio, Chavez, hartaría al Papa con sus zalamerías y simplemente lo eliminara, y necesitaba remplazarlo. 

Y que mejor candidato que el Peje quien, al igual que Chavez, profesaba un amor homosexual por Fidel, inteligente, pero personalidad deformada. Con Mexico, el sueño de Fidel, Cubazuela, se podía convertir en Cumezuela ya dueño del continente. Un hombre que no impresionaba pues era feo, corto de estatura, piel oscura, un manjar para el Fidel homofóbico y racista. Era especial para la magia de Fidel con la que domaría a toda esa tribu Chavez, Maduro y el resto de los acomplejados fácil de explotarlos. Los había convertido en una recua de resentidos cumpliendo su ordenes sin chistar. 

Sin embargo, el peor batallón de destructores es el que está saqueando a Mexico, cuenta con millones de zombis idiotizados por la droga esperando la orden de ataque. No piensan, y solo esperan ordenes.    

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