Ricardo Valenzuela
Durante toda mi vida, como economista y como banquero durante muchos años, tuve asiento de primera fila para observar los verdaderos foros de poder donde se decide todo lo que experimentamos. Y con esta especial perspectiva, he mantenido una especial vigilancia del comportamiento de las economías en diferentes paises que, como es lógico, sus resultados se traducen cincelando la economía mundial. Y, que he visto, me ha enfrentado a esa verdad aterradora para convertirme en un feroz crítico de las fuerzas que han manoseado el teatro de la economía global.
Y aseguro estar inmune de la avalancha mental vertida sobre la sociedad de un Mexico que ha transitado sufriendo de grandes problemas globales. Problemas provocados intencionalmente, pero, agravados por las políticas destructoras de nuestros líderes. Pues aquella humanidad que fuera condenada en el Concilio de Nicea provocaba lo que debía provocar, gente que nunca fue liberada solo había sido transferida de la prisión del feudalismo hacia otra que le garantizaba su salvación. La nueva prisión de los compasivos, pero, finalmente, las mismas castas de explotadores y explotados y en la trastienda, los verdaderos propietarios.