Ricardo Valenzuela
Ante la información que ha estado emergiendo con el tirano Maduro tras las rejas, es algo que me ha sorprendido porque es el cuadro de una situación mucho peor de lo que yo, presumiendo de informado, ahora veo me había quedado corto en mis denuncias. Es tal, que ahora entiendo la intención de Trump para asumir control total del proceso de una urgente transición, en un país que, como Japón al final de la guerra, su cáncer general era tan grave, que solamente una cirugía mayor para trasplantar todos sus órganos internos, totalmente invadidos por el cáncer de la destrucción, lo podría salvar. El cirujano fue McArthur.
El caso de Venezuela es similar porque, después de más de un cuarto de siglo en manos de criminales que le inocularan ese virus destructivo, han dejado al país en un infierno de la misma magnitud de Japón en 1945 que estaba en ruinas. La diferencia es hasta cómica, porque Japón lo había provocado iniciando la guerra por no tener petróleo que se lo estaban negando, pero, en Venezuela, la abundancia de su petróleo ha sido su maldición. Con las reservas más grandes del mundo, le generaría avalanchas de dinero que, en manos de esos criminales, se dieran a construir un infierno de Gante que hasta hoy se devela.






