CUBAZUELA, LA MALDICIÓN DE FIDEL CASTRO

Ricardo Valenzuela

Venezuelan government congratulates Cuba on anniversary of Revolution -  Prensa Latina 

Ante la información que ha estado emergiendo con el tirano Maduro tras las rejas, es algo que me ha sorprendido porque es el cuadro de una situación mucho peor de lo que yo, presumiendo de informado, ahora veo me había quedado corto en mis denuncias. Es tal, que ahora entiendo la intención de Trump para asumir control total del proceso de una urgente transición, en un país que, como Japón al final de la guerra, su cáncer general era tan grave, que solamente una cirugía mayor para trasplantar todos sus órganos internos, totalmente invadidos por el cáncer de la destrucción, lo podría salvar. El cirujano fue McArthur. 

El caso de Venezuela es similar porque, después de más de un cuarto de siglo en manos de criminales que le inocularan ese virus destructivo, han dejado al país en un infierno de la misma magnitud de Japón en 1945 que estaba en ruinas. La diferencia es hasta cómica, porque Japón lo había provocado iniciando la guerra por no tener petróleo que se lo estaban negando, pero, en Venezuela, la abundancia de su petróleo ha sido su maldición. Con las reservas más grandes del mundo, le generaría avalanchas de dinero que, en manos de esos criminales, se dieran a construir un infierno de Gante que hasta hoy se devela. 

Quienes pensaron que aquel sueño del criminal mayor de toda la región, Fidel Castro, la Gran Colombia moderna, verían que pasaba de ser un vago propósito a una realidad que, con la caída de la URSS se había detenido, pero, con la aparición de Chaves, le daba nueva vida para seguir adelante a lo que bautizarían como Cubazuela. Una confederación similar a la URSS, formada por todos los países de América Latina, donde, para iniciar, debían todos convertirse al marxismo. Su primera víctima importante sería Chile, donde lograba establecer a Salvador Allende, aunque ya habían debutado en Nicaragua con Ortega, etc. 

Y, ante la nueva oportunidad, para asegurar el plan, Fidel Castro, como siempre había operado, traicionando a todos sus más cercanos colaboradores cuando los sintiera incómodos (Huber Matus, Camilo Cienfuegos, el Gral. Ochoa, el Che Guevara) ya sentía a Chaves, no solo incómodo, demasiado meloso a veces con cierta intención de no obedecer su rienda, simplemente lo asesinaba para coronar a un psicópata, acomplejado, ignorante y, más importante, adoctrinado en Cuba siendo solo un adolescente donde lo había conocido e identificado para su plan en Venezuela que tanto había soñado. 

La debutante Cubazuela, cosechaba otros frutos con descerebrados como Evo Morales, los Kirchner, Lula, Ortega, Santos, Correa. Zelaya. La semi conquista de Chile con Bachelet en donde surgiera la semilla defensora de los Chicago Boys. Y desde ultratumba bendeciría a un Boric en Chile, al Peje mexicano y a su heredera Sheinbaum, señales claras de la profundidad de los resultados y su gravedad que había sido, no solo ignorada en EUA, sino apoyada por el avance marxista del partido demócrata en la figura de Obama con su zombi Biden, y el dinero de Venezuela fluyendo libre en el sistema político de EUA. 

Desde los años 90 yo siempre había denunciado ese proceso, especialmente al conocer la historia de Chile y el mensaje de esa realidad ignorada, lo que me valiera la etiqueta de exagerado, de fascista, chero agresivo. Pero jamás me hubiera imaginado la magnitud de esta realidad que ahora surge, porque es tan diabólica que, para entenderla, me parece debo acudir a las prácticas satánicas de los bábalaos cubanos que Fidel Castro le instalara a Chaves, lo que finalmente le causara su muerte. Y me resisto a creer, no solo de esos avances, sino su consolidación tan real. 

Ahora veo claramente que toda la región de AL se había llevado a esa etapa del sueño de Castro, en donde me parece, alcanzó un punto que debería provocar un pánico global. Ese sueño enfermizo en donde una Cuba, adueñada de Venezuela, ha utilizado toda su riqueza para la destrucción de toda la región. Un laboratorio donde se ha vendido el petróleo de Venezuela durante los últimos 25 años por un monto $700 billones de dólares, complementado con tráfico de drogas en un mercado de más de $2 trillones anuales, contrabando de metales preciosos, que la mayoría a sido para financiar la expansión del sueño de Fidel Castro con una Cubazuela, el consejo de administración del diablo que ha seducido al mundo y se había ignorado. 

Una situación en la cual su dinero de la droga ha permitido se mantenga una economía global totalmente artificial, un mercado de Wall Street donde se fabrican ganancias falsas. Donde los bancos más importantes del mundo lavan trillones de dólares anuales para sobrevivir en ese mundo artificial. Una situación en la que Venezuela y México han estado financiando a una Cuba comatosa, mientras sus ciudadanos sufren hambre y falta de medicinas. Una situación donde burocracias inútiles como OEA, ONU, Corte Penal Internacional, finjan demencia, no senil, sino convenenciera y deshonesta para no ver lo que sucede frente sus narices, protegiéndolos. 

Y, lo más grave, el único líder mundial que, no solamente no han podido comprar, sino que arriesga todo al enfrentarse, no solo a los criminales de Venezuela, a los demócratas vendidos, al degenere de Hollywood, el socialismo de Europa, a los poderosos criminales de la oligarquía global, del Bilderberg, de CFR. Para quienes el mejor aval debería ser atestiguar la forma en que han tratado de asesinarlo, de destruir todo lo que este ligado con él, porque en el fondo saben, es la más grande amenaza que han enfrentado, haya quien etiquete su admirable lucha como las conductas equivocadas de un maniático. Porque ellos han construido su propio Cubazuela global. 

Sin embargo, esta madrugada, al no haber dormido recibiendo toda esa información que me cimbraba, sentí ganas de gritar con potencia la frase de Hayek cuando, ya al final de su vida, frágil, pero feliz y satisfecho, desde su cabaña en los Alpes sentado en una poltrona se mecía al atestiguar la caída de la URSS, y con lágrimas vertiendo de sus ojos repetía una y otra vez, “se los dije.” Luego me acordé de mi padre, quien, había vivido 15 años en Europa, cuando, lo enteraba de la formación de la Unión Europea me diría, “por fin los enjaularon.”             

No hay comentarios:

Publicar un comentario