Ricardo Valenzuela
Para quien conozca un poco de historia de EU, tendría muy claro que, primero las colonias y después EU como país, siempre habían sido motivo de gran preocupación para las monarquías de Europa y, de forma especial, para los emergentes oligarcas globales. Porque, ambos, se habían convertido en un capullo de ciudadanos libres en donde, por gracia de su libertad y gran interés en la buena educación, los surtiría con sus famosos padres fundadores, construyendo los cimientos de la primera república, pero, muy diferente a la de Napoleón. Porque, esta portaría algo verdaderamente novedoso, un gobierno supeditado a la gente.
Y, ante tal peligro, nacía aquella sociedad entre la monarquía inglesa, los Rothschild, el oligarca Cecil Rhodes y su grupo conocido como los elegidos, con el propósito de subvertir al nuevo país con su republicanismo dirigente, sus libertades comerciales, cuya principal consecuencia, sería ese ciudadano libre que tan bien había definido Tocqueville y le asignara su desconocida ciudadanía para convertirlo en el milagro del siglo 19. Por eso, sus agresiones llevarían etiqueta especial para ese ciudadano. Una agresión con resultados hoy día a la vista. Y ya habían probado su poder en España destruyendo su primera república.