Ricardo Valenzuela
A las 3 de la mañana me despertaba una alarma especial de mi computadora, para notificarme Nicolás Maduro había sido capturado a través de una extracción quirúrgica que de forma magistral manejan las fuerzas especiales de EUA. Pero ¿Qué significa este importante evento? Porque es algo que ya está provocando diferentes reacciones, la primera es una automática de confusión dentro de EUA, pero, entre las fuerzas políticas, una rabia para, como siempre lo hacen, echar más leña a lo hoguera que le han estado preparando a Trump. ¿Por qué? Es muy sencillo, por la potente liga existente entre política y guerra.
Los políticos en la bolsa del Complejo Militar Industrial están molestos porque, aparentemente, les arruinaron su Vietnam en América Latina cortesía de ese presidente que tanto odian pues, en los últimos 65 años, es el único que no ha iniciado una guerra. Ese perfil de Trump que tanto odian porque, para un gran entarimado global, la política se alimenta con la guerra y este presidente es un ingrediente saboteador de sus propósitos siempre vigentes, guerra. Pero, además, este presidente amenaza con terminar su proyecto para el cual, hace más de 70 años, llevaran a Fidel Castro a que se apoderara de Cuba.