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SIEMPRE CAIGO EN LOS MISMOS ERRORES (SEGUNDA)

Ricardo Valenzuela

Delcy acapara intervenciones y Cabello dicta línea política en la ANC •  Crónica Uno 

En el segundo día de un mundo ya con la noticia del arresto de un ser demoniaco como se define a Maduro, el tratar de describir las explosiones provocadas por el evento, se ha convertido en una tarea casi imposible cuando, grandes segmentos de la gente, exhibiendo cerebros petrificados, no solo la condenan, sino que agresivamente exigen su liberación. Y es cuando pregunto ¿cómo ha sido posible esa programación? Porque no solo presenta la ausencia de sentido común, de razonamiento lógico, que los lleva a convertir lo diabólico en virtud admirada. Hay dolo. 

Porque, todavía más increíble es el cinismo de otros que, conociendo bien ese diabólico comportamiento y, sobre todo, lo que ha provocado, lo defienden con la misma pasión de esos programados que les han cambiado su capacidad de distinguir lo bueno de lo malo, lo injusto de lo justo, para ciegamente orar en el altar de su nueva religión de la ignominia. Y eso me hace regresar a la sabiduría natural de los hombres que, en su soledad del monte, fueran vacunados contra tal pandemia. 

En el mundo ranchero los buenos vaqueros se distinguen, especialmente, por la forma en que amansan los potros brutos. Los buenos vaqueros producen potros nobles, alertas, obedientes a la rienda, de buen paso. Y, sobre todo, receptivos de su participación con su vaquero para desarrollar acciones necesarias de acuerdo con esa responsabilidad que se requiere para que un rancho marche bien. Los malos vaqueros producen potros de conductas fellinescas, desobedientes, furiosos, ineficientes y muy peligrosas.

VERDADERA DESGRACIA DE MEXICO. WOOKISMO TOTONACA

Ricardo Valenzuela

 Trump refuerza acciones contra dictadores latinoamericanos: Maduro y Petro  ¿Vendrá por AMLO? 

Después de la experiencia destructora que me surtiera el haber siempre apoyado a Trump, había decidido orientar mis notas hacia situaciones, negativas o positivas, de otras regiones del mundo en donde, estoy seguro, se está decidiendo el futuro de la humanidad y dejar mi pais de lado. Pero ante panorama fellinesco que Felix Gallardo me lo describiera en los 80s de gobiernos criminales con carteles como sus empleados, no he podido y, sin muchas ganas, ante ignorantes opinando debo regresar. 

Un buen amigo me ha enviado un artículo autoría de Ernesto Camou Healy que, me ha dejado, no sorprendido, pues durante mucho tiempo he atestiguado la metamorfosis de este antropólogo social, miembro de familias prominentes en los negocios e, inclusive, su padre siendo buen amigo del mío, alguien a quien conocí muy bien y llegué a admirarlo, pero a él lo llevaron esos oscuros corredores de la ignorancia y su wokkismo y, lo más grave, esa ignorancia cuando se ejerce desde un pulpito puede ser muy peligrosa.