Ricardo Valenzuela
No hay duda de que nunca en la historia de EUA, había ocurrido un fenómeno tan particular y difícil de interpretar. La manifestación insana de una explosión de odio hacia el presidente Trump, no solo del nuevo partido demócrata marxista de América, sino de los rinos de su propio partido, los no afiliados, hasta los famosos talibertarios maquillados, todos contagiados por ese letal virus “Trump Derangement Syndrome” y, sobre todo, con varios intentos de asesinarlo. Y es cuando yo pregunto: ¿Cuál es el verdadero origen de este odio enfermizo que, repito, jamás se había atestiguado?
Y como dicen en el rancho, hay mucho estafiate en la milpa y, para saber cómo brotó, hay que sacarlos enteros y ver sus raíces y, de nuevo, pregunto: ¿Qué es lo que ha hecho Trump diferente a lo que hicieran los presidentes de los últimos 80 años? Y me llega una clara y tajante respuesta: “Todo”. Ha zarandeado fuerte esa red del pasivo conformismo que, durante esos 80 años, ha permitido que una fuerza ajena haya operado avanzando la paralización del mundo, sin que nos demos cuenta porque nos programaron.