Ricardo Valenzuela
En esta era de confusiones en donde se ha estado retando y cuestionando desde la veracidad de los dos sexos, hasta la configuración de nuestro planeta, la tierra, ahora con los nuevos abanderados afirmando no es un globo, es una superficie plana. Y, sobre todo, ese tornado que ha retado los valores y reglas tradicionales, para asomarnos a un laberinto en donde ya nada es bueno o malo, todo es relativo de acuerdo con los abanderados de moda y su novedosa religión del Woke. Una tendencia de tal poder que sigue avanzando sin rienda por el bosque de Fellini.
En estos momentos vale la pena asomarnos hacia donde podríamos, antes de tirar la espada para seguir el cencerro de una caponera, caminar la ruta que, a través de los siglos, como el sistema británico de la Common Law, establecido por decisiones de los tribunales, costumbres y no en leyes promulgadas por un legislativo. Podamos revisar y evaluar los esquemas sobre los cuales hemos construido la estructura y los cimientos de nuestro mundo. Y pienso que nada podría ser más beneficioso que vestir los ropajes de los verdugos que nos condenaran.