Ricardo Valenzuela
En la marcha de las naciones a veces surgen los llamados disturbadores que emergen para cimbrar los cimientos de los países, en situaciones donde es muy claro los cimientos no sostienen el peso de la construcción y, en su momento, el edificio nacional llega a punto de un doloroso derrumbe. Y es cuando cobra importancia llevar a cabo una definición porque hay elementos que provocan disturbios, pero solamente para aportar a las miserias de las sociedades, y hay que identificarlos y etiquetarlos como lo que son, agitadores profesionales que llegan con cadenas más pesadas.
El disturbador real es el que rompe los esquemas que han probado ser los equivocados para las sociedades, certeras para los que pretenden controlarlas y nunca cambien, los reales cimbran cimientos, conciencias, e ideas ancestrales para apuntar hacia ese paraíso de las naciones prósperas, generadoras de riqueza, de libertad y, en especial, justicia sazonada de moralidad. En ese exclusivo y escaso grupo tenemos un Lee Kuan Yeu, el padre de Singapur, y la lista es muy corta porque, para llegar a ese Partenón, todos los objetivos logrados deben haber tenido permanencia. Y es el caso de Singapur con un programa que llega a 60 años y los ejemplos de corta vida son muchos.
Yo conocí a Trump en 1990 en una pequeña reunión donde me cambiaría la falsa impresión que me había formado de él producto de los chismes populares. En esa reunión me llamaba la atención su interés por México y, sobre todo, que con genuino interés me preguntara que pensaba de lo que Salinas había iniciado, porque en Nueva York, a su obra ya lo habían bautizado como Salinostroika. Le respondía que, para mí, era un soplo de aire fresco y esperaba lo mantuviera porque romper con el pasado, en México se requería alguien temerario e intrépido.
Meses después, estando en Nueva York lo llamaba solo para saludarlo y se iniciaba uno de los capítulos más impactantes de mi vida. Me invitaba a una charla que daría patrocinada por Polyconomics, una prestigiada firma de asesoría económica y promotora del concepto económico Supply-Side. Y su Presidente era uno de sus mejores amigos a quien yo también conocía. En el coctel después de la charla me enteraba de que, en la reunión en que Laffer dibujó la curva al revés donde nacía el concepto, estaba acompañado por Robert Mundell economista canadiense laureado con el Nobel, Bob Bartley editor del Wall Street Journal y Jude Wanninski el presidente de Polyconomics.
Me enteraba de que Polyconomics había preparado para Salinas, coordinado por Pedro Aspe, un estudio y recomendaciones titulado México 2,000, que sentaría las bases para la Salinostroika. Y una consecuencia sería que en Wall Street ya se hablara del Mexican Miracle y gran demanda por papeles emitidos por el gobierno y empresas mexicanas. La imagen de Salinas en esos entornos explotaba con una fuerza que lo llevara al Consejo de Administración del diario de negocios más prestigiado del mundo. Y el profundo y profesional enfoque del México 2,000, había sido financiado por las empresas más grandes del mundo mostrando su interés. Los reflectores estaban ya sobre México.
Años después, poco antes de su muerte, Wanninski me daba la película completa de lo que, en su opinión, había sucedido en Mexico para detener el avance de Salinas. Con cara de nostalgia me decía; “si el periodo de Salinas hubiera terminado en diciembre de 1993, el cuadro de Mexico era para que le otorgaran el premio nobel de economía, pues, lo merecía. Pero, para las fuerzas internacionales, al no poder detenerlo y, para asegurar esa marcha, no seleccionaba a su heredero de lo tradicional, se decidía por Colosio que estaba de acuerdo y Salinas aceptaba que Colosio favoreciera a las clases que le preocupaban, pero, sin abandonar la línea. Era jugar dados con la muerte.”
A Salinas trataron de paralizarlo con la guerrilla de Chiapas, porque ellos eran los que pedían cambiara a Colosio que fueran los más asustados con su famoso discurso, seguían con el asesinato de Ruiz Masieeu y no retiraba a Colosio. Y, que mejor solución del problema que ir hasta su raíz, asesinar a Colosio y convertir a Salinas en su asesino y el odiado demonio. Así, todo lo que Salinas había hecho era demoniaco y detenían a otros como Fujimori en Perú, Menem en Argentina, De Melo en Brasil, con las mismas recetas. Asunto concluido. Porque, Salinas fue un verdadero disturbador, pero le gano la soberbia y no se dio cuenta del poder y la temeridad del maldito NOM.
Yo con mi inocencia de los cheros, le aseguraba que Zedillo si pudiera haberlo hecho, y Wanninski me penetraba con la mirada y para decirme; “Ricardo, Zedillo siempre fue soldado del Nuevo Orden Mundial de esa rama residente en Yale, cuna de los Bush. Pero, la siguiente frase sería destructora. “A tu país se le escapó una gran oportunidad ya encaminada de abandonar la mediocridad, y te aseguro no tendrá otra en los siguientes cien años. En EU, Bush I, Clinton, Bush II, son todos soldados del NOM y te garantizo que los siguientes serán mucho peores. Y si no hay quien los detenga, en unos años habremos perdido el país. Porque, los dos partidos están ya controlados por esas fuerzas.”
Y al final de la plática me dice, “yo he tratado de animar a Trump y no soy el primero, hace años el presidente Reagan le pediría entrar a la política, además de considerarlo un genio, creo es el perfil que se requiere, él no es político y es un hombre valiente experto en enfrentar avisos de la adversidad y los resuelve, que ama a su país, pero lo que más le admiro, él es el más grande de todos los disturbadores siempre para lograr los mejores resultados, es un gran constructor. Pero siempre me responde no es el tiempo todavía, que sus hijos no están listos para tomar la responsabilidad de sus negocios. Nunca mencionando los peligros”
Y con la misma nostalgia y un halo de tristeza cerraba la conversación diciendo. “Yo solo espero que me toque verlo jurar como presidente e inicie el rescate antes de que sea tarde, porque el proceso destructivo ya está muy adelantado.” Yo creo que algo presentía pues cerraba, “si ese día llega, fíjate bien en el odio de los perdedores, esa será la medida y lo profundo de sus avances.” Pero en el mes de Agosto del 2005, Jud fallecía sin que su sueño se hiciera realidad, pero, con esa gran magia para leer las señales con sus premoniciones que muy pocos saben que existen, yo sé que partió feliz porque siempre lo supo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario