LA VERDAD DEL ODIO A TRUMP (NARCOTRAFICO)

Ricardo Valenzuela

 Trump vs the Illuminati (2020) - IMDb

Trump llegaba a la presidencia de EU el 2017 ante la sorpresa mundial, sobre todo, al haber derrotado a Hillary Clinton, candidata de la fuerza política más grande y corrupta que el país habría conocido desde su nacimiento. Y algo que surgía para la confusión, fue que Trump no era político, que tal vez eso fuera una bendición. Era el clásico emprendedor que debía construir proyectos que contuvieran los elementos que les dieran valor, y convertir ese valor en creación de riqueza frente a un juez estricto e infalible, el mercado. 

Y habiendo desarrollado ese oficio durante toda su vida, tenía claro que, en ese campo de batalla, el mercado, acudía un elemento verdaderamente destructivo, los gobiernos que, como los definiera Paine, “en su mejor versión son un mal necesario, pero, en la peor, una fuerza destructiva”. Porque en su trayectoria los gobiernos han invadido actividades que, de acuerdo con el mandato constitucional, no les correspondían, lo que los ubicaría en el trono de ese poder ilegítimo arrebatado a la sociedad. Y, para controlar los terrenos conquistados, necesitaban flujos gigantescos de dinero.

Y había otro elemento en la creativa ecuación, la corrupción increíble del gobierno que, como alguien definiera el congreso, “un mercado en el que todo se compra y se vende, y la fórmula para la creación de millonarios de la política”, y la gente estaba harta de la expoliación de sus impuestos que ya no podían abusar, y sus sabios se preguntaban: ¿Cómo se podría implementar un modelo inteligente para el uso del dinero generado por actividades criminales? ¿Se podía cambiar el modelo productivo de crecimiento a otro dependiendo del tráfico de drogas? Ya había antecedentes con la producción de heroína cortesía de la guerra de Vietnam.     

En febrero de 2017, Trump hacía una declaratoria de guerra lanzando las fuerzas del gobierno contra el narcotráfico. Días después dirigía un mensaje a los jefes de policía de todos los estados y afirmaba: “El flagelo de las drogas está destruyendo todo el potencial de la juventud y su futuro, y ese enemigo debía ser destruido de inmediato. Y entregaba la lucha al nuevo secretario de Seguridad Interna, General John Kelly, para que la comandara. El objetivo era la destrucción de organizaciones y carteles globales, que se detectaba ya habían penetrado en EUA. No se detallaba ese poder de una venenosa hidra global con tentáculos penetrando bancos internacionales desde Nueva York, Londres, Hong Kong. 

De inmediato, Trump se convertía en el gran enemigo de la media corporativa, de líderes de los dos partidos, de los billonarios del Silicon Valley, de Soros, el ejecutor de los Rothschild y, de forma especial, de los bancos internacionales cuyos beneficios crecían con los negocios del narcotráfico. Y debo insistir, subrayar, el origen del odio al presidente. Lo que estaba en juego y ha permanecido es el increíble negocio de bancos europeos y americanos que cada año lavan trillones de dólares del dinero generado por el crimen global, la mitad en bancos de EU. 

Se estima que en los últimos 30 años unos $5 a $6 trillones de dinero criminal se han lavado en bancos de EU y circulado por su sistema financiero. Hay quienes se atreven a sentenciar que, sin ese dinero, la economía de EE. UU. colapsaría. Alrededor de $800 billones al año de dinero criminal cubre gran parte del terrible déficit de la balanza comercial que tanto ha desangrado a EU. Hace unos años, la Prensa Asociada reportaba el viaje de Richard Grasso, presidente de la Bolsa de NY, a las selvas de Colombia y reunirse con Raúl Reyes, líder de las guerrillas FARC. La visita era para ofrecerle el manejo de $1 trillón que acumulaban en 30 años operando el negocio de drogas. 

Entonces, esa guerra le colgaba a Trump un blanco en la espalda. Hablamos de una maquinaria tecnológica superior por todo el mundo, con soporte logístico de $2 billones del “gran cartel global”, comprando protección de entidades políticas creadas para esa tarea por todo el mundo. No solo de la producción y transporte, sino apoyo político, de inteligencia, militar. Se sabe que el Consejo Superior lo forman miembros de los círculos reales y la oligarquía/plutocracia global. Ellos son los titiriteros que operan a través de intermediarios, ocultando la identidad de quienes mueven los hilos. 

Desde la formación de la Cubazuela de Fidel y Chávez, se convirtieron en empleados del cartel global. Su tarea era convertir toda AL en la corporación regional de producción de cocaína y, con el ejemplo de Venezuela, iniciar el saqueo de recursos naturales como petróleo, su novedad, el huachicol, tierras raras, oro y una serie de minerales valiosos. Minerales raros como los que le dieran vida al neodymium, el componente mágico de magnetos que China de inmediato tomó control de los pocos lugares donde existe. El litio, elemento esencial para la tecnología moderna, escaso por el mundo, cuyo yacimiento más grande del mundo está en Sonora. Los yacimientos de oro en Perú, Bolivia y México. 

Los negocios criminales que fluyeron a través de Venezuela desde el arribo de Chávez fueron $900 billones de venta de petróleo, unos 70 a 80 billones de venta de drogas, otros 10 billones de minerales. Si le sumamos los de México desde el arribo de Morena, entre huachicol, los robos del fracasado tren Maya, el aeropuerto y el saqueo “normal”, más o menos de 70 billones de la venta de drogas y minerales. Estamos hablando de una corporación que genera fácilmente un trillón de dólares anuales. Si pudiéramos hacer una colocación de acciones en las bolsas del mundo, con la ecuación normal para establecer el valor de 20 veces ganancias generadas, la corporación valdría $20 trillones de dólares. 

Entonces, azotados por el odio a Trump. Ya sabiendo que los dueños de esa corporación no son los Chapitos, ni Maduro, son esos oligarcas a los que la corporación les genera más que todas las que ya tienen, ¿ustedes creen que van a permitir que Trump se las destruya? ¿Ustedes creen que esos criminales están felices de que les hayan quitado el control de las reservas de petróleo más grandes del mundo en Venezuela? ¿Que les quiten acceso a las reservas de plata más grandes del mundo en Perú? ¿Las de Litio en Sonora? 

Por algo lo han tratado de asesinar varias veces. Trataron de destituirlo tres veces. Con descaro le robaron la elección del 2020. Lo quieren eliminar. No porque lo odien, no, porque saben que él si quiere quitarles su negocio criminal y llenar las prisiones con esos verdugos.      

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