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PRIMER CONDENA DE LA UNION PATULECA

Ricardo Valenzuela

Never Argue with Stupid People | Full Stop

 “Cuando tú vas por la leche, yo ya vengo con los quesos”

                    El churi, mayordomo de mi abuelo  

El mensaje del presidente Trump dirigido a la nación la noche de ayer, me impresionó de tal forma que, de inmediato, mi mente hacía su identificación y conexión con la escena de Sócrates dirigiéndose a un senado ciego que lo condenaría a muerte. Creo que nunca alguien habría descrito con tal asertividad, no solo la situación del país ante un mundo que se ha llevado al filo de un gran precipicio, sino también cómo se propone actuar para rescatar EU de esa destrucción amenazante, que ha seguido la magia del flautista con su diabólica melodía que ya ha convencido al mundo para que se tire a ese precipicio. 

Y algo inusual, acepté verlo con un par de amigos con mentes un poco más abiertas que las del rebaño. Y, al finalizar el mensaje, casi con temor, me pedían que lo analizara consientes de mis “visiones agresivas.” Después de finalizar exponiendo el resultado de mi auscultación, me sorprendía no explotaran calificándome de orate y, sobre todo, me preguntaran cómo había yo llegado a esas conclusiones pronunciando las palabras clave, información especial, ese producto tan escaso que muy pocos conocían. Y por primera vez habría las cartas de mis inspiraciones. 

EL GRAN DESCUBRIMIENTO DE MI VIDA. LOS PENDEJOS (PRIMERA)

Ricardo Valefiolosofosnzuela

 Donde se grabó la película La Ley de Herodes

Ayer, iniciaba el día cuando chocara con el iceberg más monumental fabricado por un pendejo. La publicación de una frase de un supuesto libertario colombiano expirando estupideces: “Los países con orientación socialista son tan malos que EU los tiene que bloquear, sancionar, arancelar, aislar y violentar, destruyendo sus economías, sus desarrollos y su paz, para luego afirmar que el socialismo no funciona.” Fue cuando se disipara mi duda para publicar esta nota consciente, no era para pendejos. 

Hace 38 años decidí abandonar un mundo que a muy temprana edad me había surtido con triunfos que muy pocos seres humanos llegan a conocer en sus largas trayectorias. Y al estar invadido por mi soberbia y, sobre todo, de un cerebro comprometido, estaba muy seguro de que el alcohol había jugado un importante papel en mis increíbles triunfos, pero, la realidad me mostraría mi gran equivocación cuando me asomaba al abismo y, algo debería hacer, reconocer y luchar. 

Y después de 38 años de sobriedad ayer me preguntaba ¿qué ha sido lo más importante que he aprendido? No tuve que profundizar en mi reflexión. Porque consciente de todo el conocimiento que he acumulado, un cerebro libre de estímulos artificiales me ha venido presentando una realidad que, aun para los más optimistas, esta realidad no solo es amenazante, es algo que, en lo personal, me provoca la rabia de la impotencia. Solo la claridad de mi cerebro me ha enfrentado a ella. Pero, aun con tantos elementos que han acudido a su formación hay uno que, para mí, es el gran aportador a este infierno terrenal.

PELIGRO DE PENDEJOS EN EL PODER

Ricardo Valenzuela

 IDIOTAS REUNIDOS

Hace dias aparecía en el radar de mis reflexiones un tema que, siendo primordial, desgraciadamente lo había tenido archivado por algún tiempo. Cuando una buena amiga, tal vez usando una defectuosa lupa, me brindaba el calificativo de genio, le respondía explicando que todos los seres humanos tenemos un arsenal que, bien utilizado, ante quienes no tienen idea de los cien billones de neuronas que tenemos en el cerebro, quienes hayan conseguido operar un poco más del 5% que en estos momentos utilizamos, puede dar esa apariencia. Pero, lo más importante es modificar el esquema mental que no permite lleguemos a la mina de nuestro potencial infinito.

Pasaba a explicarle cómo, después de una experiencia muy especial, iniciaba mi transito tratando de encontrar la fórmula que me convirtiera en ese anhelado superhombre. Y en mi largo caminar, me di cuenta de algo que, como lo afirmara Henry David Thoreau, “La mayoría de las gentes van por la vida siempre sufriendo una callada desesperación”. Y, aun sin darse cuenta, no les permite ser felices. Con el tiempo caen en la aburrida rutina hasta que llegan a considerarla como lo normal.

ASÍ LO HIZO CHILE

Ricardo Valenzuela     Participar en las reuniones de la Álamos Alliance no es solo un privilegio, es también la gran oportunidad de compa...