Ricardo Valenzuela
El envío restringido de mi nota de ayer comparando Irlanda y Mexico, incluyendo al margen, Singapur y Taiwan, ha provocado algo que realmente me ha sorprendido pues, a pesar de ser muy pocos los recipientes de mis notas, he recibido infinidad de mensajes “positivos”. Mensajes como en aquellos años cuando mis escritos, antes de ofender oídos castos, se publicaban en medios de Sonora, Sinaloa, el DF, Guadalajara, Monterrey y, de forma especial, en paises de AL y España. Y al darme cuenta del interés de este tema, he decidido escribir una serie al respecto.
Y esos mensajes me han sorprendido por algo especial, el desconocimiento total de una historia que, no solo se debería conocer, que se debería presentar al mundo como el ejemplo probado y comprobado, de políticas que provocan eso, milagros de crecimiento económico, prosperidad. Es decir, la receta, no solo para rescatar paises de sus verdugos y, con la ruta ya limpia, ejecutar las políticas probadas que son las únicas que los pueden elevar a la grandeza que merecen, y vacunarlas contra los destructores. Por primera vez ante sus ojos vean un manual con instrucciones claras de cómo es posible merecer un lugar en ese paraíso.
Sin embargo, esa magia no es milagrosa si no se acompaña de acciones ejecutadas, pero, solo después de haberlas analizado con profundidad. Por ejemplo, Irlanda que, a diferencia de Singapur, presentaba un triste cuadro resultado de las acciones de sus demagogos, no las hegelianas que, antes y después de la segunda guerra mundial, habían cubierto a Europa con el manto donde emergería del 4th Reich disfrazado de Union Europea, manto que garantizaba su mediocridad y control de sus nuevos amos.
Pero, siendo Irlanda el patito feo de Europa, una región que sus ciudadanos habían abandonado por no ofrecer oportunidades, le permitirían su deterioro fuera ya la constante declarándola un verdadero caso perdido. Un fenómeno similar, con resultados diferentes, al de las colonias que serían EU que, al no tener oro y plata como las colonias españolas, simplemente las dejaban libres lo que forjara cimientos de una nueva libertad. Esa libertad en donde las oportunidades las construyeran ellos mismos y, en ese nuevo estadio, a Irlanda le esperaba su grandeza. Esa libertad que llevaría a EU a ser el milagro del siglo 19.
Y cuando Irlanda reflexionaba, en Mexico surgia una luz de una potencia y brillantez nunca atestiguada, que podría haber sido ese faro que le indicara a Mexico la ruta adecuada. En 1942, invitado por Luis Montes de Oca, ex director del Banco de Mexico, llegaba el gran Mises en donde permanecería dos meses. Y lo que encontraba era el Mexico post Cárdenas quien, agresivamente aportara a la construcción del destructor socialismo que ya reinaba en el mundo. Cárdenas, al estilo soviético, habia establecido planes sexenales que el nuevo presidente aceptaba.
Cárdenas asertivamente describía la nueva política del gobierno: “solo el estado tiene una visión de conjunto y de interés general. Así, la intervención del Estado ha de ser mayor, constante, permanente e incuestionable, cada vez más profunda”. Algo que no sorprendiera a Mises, pero, si afirmaba las consecuencias fatales que se provocarían y, sobre todo, el error de ver problemas económicos como tema de factores materiales y cambios técnicos. Sin entender que la cuestión principal era intelectual y moral.
Sobre esa plataforma, Mexico sucumbía ante la destrucción de Raúl Prébisch, un economista argentino y su juguetito Comision Económica de America Latina CEPAL que debutaría construyendo las ideas económicas de Peron, dándole vida a la llamada Década Infame en Argentina, que luego la instalaría en Mexico. Lo que Mises describiera como intervencionismo estatal, era algo insostenible y, con proféticas palabras, señalaba el triste destino de Mexico. Y, al dejar el pais con fuerza afirmaba: “lo que Mexico necesita es libertad económica”. Mises ya anticipaba el fracaso del comunismo y, si Mexico continuaba con su coqueteo, perdería todo el siglo XX.
Pero, en Irlanda, cortesía de su abandono, los nuevos irlandeses se darían cuenta que, las ausentes oportunidades de tantos años, era algo que ellos mismos debian construir. Y, eureka, se daban cuenta que su principal obstáculo era su gobierno. El "milagro económico" de Irlanda presenta un país, que pasó de ser una de las economías más pobres de Europa occidental en los años 80, a convertirse en una de las más ricas del mundo. Este éxito se habia basado en la liberación económica, en una fuerte inversión en educación, apertura al comercio internacional y un entorno de impuestos bajos para las empresas.
Su milagro ha sido de una magnitud, que, hasta las burocracias mundiales, tradicionalmente enemigas de tales milagros, lo reconocen. Según la clasificación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE, Irlanda es el país más productivo del mundo. En términos económicos, la productividad es cuanto valor añade un trabajador a las cosas que produce o hace, y algunos trabajadores están en una posición que pueden añadir más valor que otros. Hay competencia inspiradora.
Emma Howard, economista de la Universidad Tecnológica de Dublín, afirma que Irlanda es un ejemplo global “único”, con la alta concentración de firmas multinacionales que ayudan a impulsar las cifras de productividad. “Si miras nuestra productividad laboral total, es dos veces y media mayor que el promedio de la UE”, sostiene. “Pero si desglosas eso en la productividad laboral interna y la productividad del sector extranjero, hay diferencias grandes. Pero, nuestros ciudadanos, como en los deportes, al jugar con los mejores equipos, se contagian de sus virtudes para ser mejores”.
La atracción de Irlanda para las multinacionales se debe a una serie de razones como la libertad que sugería Mises para Mexico, un estado de derecho limpio, incluyendo su baja tasa de impuestos corporativos, dice uno de sus gerentes. “Si observas el tipo de firmas que hay aquí -Google, Microsoft, Pfizer o Meta- están produciendo una cantidad de bienes de muy alto valor”, indica. “Algunos de estos bienes pueden ser propiedad intelectual, no son solo bienes físicos. Algunos pueden estar siendo canalizados a través de Irlanda para aprovechar esos impuestos bajos. Pero, lo mas importante es la actitud de la gente que ha encontrado esas oportunidades, que no tiene la UE”.
Y ¿Mexico? Seguimos lidiando con el socialismo destructor, sus saqueos, políticos profesionales afirmando, moral es ese árbol que da moras y, sobre todo, la penetración del Narco.
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