Ricardo Valenzuela
Para
los observadores sagaces ya es muy claro que la epidemia es una carta
desesperada que juegan los señores de la oscuridad. Han cumplido su
objetivo de sabotear la expansión económica más larga de la historia de
EU. Han logrado aprisionar a la gente en un estado de pánico y, algunos,
con docilidad aceptar la pérdida de libertad y sus derechos expresados en la constitución. Pero ¡Cuidado! Porque hay muchos
que no están dispuestos a poner la cabeza sobre el promontorio para que
el verdugo descargue el golpe final. 90 millones de ciudadanos armados,
entrenados y organizados, se reportan listos para defender esa
libertad.
Los gobernadores demócratas, por instrucciones de sus amos, luchan para mantener la economía paralizada con dos propósitos, su destrucción y apretar las cadenas con las que cada vez controlan más a la sociedad. Los amos actúan como aquella patinadora de hielo quien, al no poder derrotar a su rival, enviaba un criminal para quebrarle las piernas.
La pandemia está siendo utilizada, como lo definen los demócratas, siguiendo las instrucciones del EP para transformar el país a imagen de los dictados de esa fuerza de la oscuridad. Es algo dibujado especialmente para, tomándola como pretexto, declarar una emergencia y se active lo que se tiene preparado bajo su Emergency Mobilization Preparedness. Suspender la constitución para que un gobierno emergente tome control del país, el gobierno de ellos.


