Ricardo Valenzuela
Hace algunos años pude darme cuenta de algo vital. Cada mañana, al levantarme recogía los dos diarios que religiosamente leía todos los dias, Wall Street Journal y el Financial Times, encendía la TV para que invadieran mi casa ABC, NBC, CNN y, con esa mezcla fatal, antes de las 7 de la mañana me urgía el regresar a la cama huyendo de lo que me causaba tanta depresión. Eso ya agregado a mi seguridad, citando a Facundo Cabral, que vivimos en un mundo controlado por pendejos que, son tantos, que eligen a sus lideres entre los más pendejos.
Y no quiero se confunda mi queja porque considere ser propietario de una inteligencia superior, pero, de lo que, si puedo presumir, es no haber sido programado con la misma basura mental con la que se ha estado cincelando al mundo. Ese asalto a las sociedades produciendo especímenes tan radiactivos y destructivos que los lanzan a provocar desgracias por el mundo. Pero, esas desgracias serían especialmente vergonzosas en America Latina donde, los pocos que se asomaban al progreso, de inmediato fueran atacados y destrozados.
