Ricardo Valenzuela
Hace poco más de un mes Donald Trump de nuevo fue elegido presidente de los EU, un corto periodo de tiempo, pero de una gran actividad no precisamente cívica ni constructiva para el país. A pesar de la abrumadora victoria de este hombre, los enemigos del mundo han ya iniciado lo que parece ser la madre de todas las batallas para, una vez más, intentar el saboteo de todos sus esfuerzos. Algo que nunca había sucedido en EU y tiene a mucha gente sorprendida y vale la pena explorar esta situación.
La razón es que el grupo que se ha adueñado del gobierno, ante el nuevo arribo de Trump a la presidencia, saben que finalmente va a exhibir toda la pudrición del gobierno de la que nadie tiene idea. Y el gran problema para los generales del gran ejército mercenario que lo ha controlado durante los últimos 60 años, es que, por primera vez en 2016, habían elegido a un hombre ajeno a la política que, conociendo buena parte de sus indecentes corrupciones, se alzaba en una cruzada de idealismo, pero, hasta cierto punto de inocencia, puesto que no conocía la profundidad de la selva que penetraba.





