Ricardo Valenzuela
Desde que un economista libertario y espiritual, me hiciera una descripción diferente del evento de Jesús expulsando a los mercaderes del templo, decidí saber más del Jesús que ya había conocido en los evangelios gnósticos encontrados. Me explicaba el evento, pidiéndome visualizar el peor ataque que podría sufrir Wall Street y cimbrara la economía mundial. Porque en aquella época, fue lo que Jesús provocara con un ataque al templo convertido en mercado de la sociedad, clérigos judíos y el Imperio Romano que, al tocarles lo más preciado, su dinero, decidían su ejecución
Y al profundizar mi análisis de quién realmente había sido Jesús, porque me era imposible conciliar su sabiduría, sus acciones asertivas, con el hijo de un modesto carpintero que no había recibido educación superior. Allí surgiría mi primera sorpresa, pues, José, padre de Jesús, no era el humilde taciturno carpintero que describían los evangelios. Todo lo contrario, era lo que se describía como Tecton, una combinación de arquitecto, ingeniero constructor, diseñador de esquemas ideológicos. No era aquel hombre gris que no tuviera participación en la formación de Jesús y, además, era miembro de una organización secreta rebelde ante la opresión de judíos ricos y el Imperio Romano.



